Deseos Sin Límites
«Contrólate»
Seca y con ropa fresca —sudadera y camiseta de tirantes—, rebusqué en la cocina algo para desayunar: pizza sobrante recalentada en el microondas, acompañada de café negro. Asentó la náusea y me devolvió a la realidad. Nada de diablos, nada de pactos. Solo desempleo y facturas. Me dejé caer en el sofá, con el mando en la mano, y encendí la tele. Un reality show sin sentido zumbaba, con concursantes quejándose de alianzas. La distracción perfecta. Me acurruqué, sorbiendo café, dejando que la normalidad me envolviera.