La AURORA del Pacto entre el Alfa y el Vampiro
Capítulo 161 —El peso de la trinidad
El eco del último gemido parecía haber quedado atrapado entre las piedras milenarias del calabozo, vibrando en el aire denso y cargado de una electricidad que se negaba a disiparse. Cuando Dilan finalmente se puso de pie, el peso de lo que había sucedido flotaba sobre ellos como una bruma de incienso y pecado. El silencio se instaló, pesado, solemne, rompiendo la armonía salvaje de los cuerpos para dar paso a la cruda realidad de la consciencia. Sin embargo, el Alfa se movía con una parsimonia casi insultante; en sus ojos dorados no había rastro de la furia posesiva que solía gobernarlo, sino una calma líquida, como la de un depredador que ha saciado un h