LA ESPOSA DIVORCIADA DEL CEO, LA FIRMA QUE LOS CONDENO.
Era imposible ignorarlo.
Negro, largo, de líneas impecables. Uno de los automóviles más costosos y exclusivos del país. El chófer descendió de inmediato y abrió la puerta trasera.
—Señora —dijo, inclinando la cabeza.
Vega dudó apenas un segundo antes de subir. Alonso lo hizo detrás de ella.
La puerta se cerró con un sonido suave, hermético.
El interior del coche era silencioso, casi aislado del mundo exterior. Asientos de cuero, cristales polarizados, una calma artificial que contrastaba con todo lo que había ocurrido.