Te abandoné con tu bebé
"¿Ya cinco meses? Llevas el embarazo con tanta facilidad, nada que ver con otras mujeres exageradas, estoy orgulloso de ti."
"Te veo con buena energía, sin náuseas."
"Un poco más de carga de trabajo no te vendrá mal, ¿no?"
"Ánimo, solo confío en ti para supervisar los diseños."
***
En realidad, durante todo el embarazo, Victoria había sufrido náuseas, hinchazón, subidas de tensión, mareos... todo.
Fueron esos "ánimos" de Daniel, uno tras otro, los que la mantuvieron en pie.