La Esposa Secreta del CEO
Ellos me miran con el ceño fruncido, pero yo enseguida me echó a reír y ambos se ríen, Seguido, me envuelven en un abrazo reconfortante que me hace sentir muy bien.
—¡No puedo creerlo, papá! —exclama Lucas—. ¡Hay que decírselo a Hannah!
—Sí, sí lo haremos, pero por ahora no. Quiero que este sea un secreto entre los tres.
Sofía, que es la más pequeña, me mira con duda, pero rápidamente acepta la propuesta.
—Ok, no le diremos nada, pero ¿por qué tiene que ser un secreto? —pregunta con curiosidad.