El Secreto del CEO
‒ Cada vez te entiendo menos
‒ Lo mío es mental, puro mor*bo, a mí me gusta tu sabor, la suavidad de tu piel, sentirte gemir, y escucharte gritar cuando te corres, eso me enloquece
‒ ¿Y con eso es suficiente para ti?
‒ Si, y estoy muy agradecido contigo porque me lo brindas – le acarició el rostro
‒ Yo me siento muy bien contigo, pero hay algo que da vueltas en mi cabeza y me preocupa
‒ ¿Qué cosa es cariño?
‒ Tu heredero
‒ ¿Mi heredero? – le preguntó de forma seria
‒ Sí, es que se supone que todo esto empezó porque tu debías casarte primero y tener un heredero después, lo primero está hecho, pero ¿y lo segundo?