Lobo Oscuro
—Un fuerte aullido retumbó, hasta sus huesos colapsaban ante el bramido poderoso, los ataques cesaron, gritos desesperados se escucharon revolotear cada vez más difuminados.
—El lobo diablo está aquí.—Susurro Bruna con voz quejosa, al levantar el rostro noto la comisura de su labio superior partido, las manchas de sangre decoraban su piel, sintió pesar. —Ese diablo volvió. —Replicó
La segunda vez que menciono su nombre, recordó a Ana, en el convento solía mencionarlo ante su incredulidad.
Cuando recobraron la comportura, el entorno estaba despejado, los locales y casas cerrado, apenas la brisa estaba presente arrastrando algunas hojas de secas.