Destinada al Último Rey Lycan
—Yo, Reiner, Alfa de la manada Copo de nieve, te rechazo como mi compañera y Luna, a partir de este momento ya no serás reconocida como una de nosotros y por ende quedas expulsada de la manada.
Apreté los puños a mi costado, cerré los ojos y me mordí el labio con tanta fuerza que sentí el sabor de mi propia sangre.
El dolor me asfixiaba, pero pasaría, estaba segura.
Enderecé mi postura después de unos minutos y abrí los ojos de nuevo, tenía que terminar con esto.
—Yo, Leina, acepto tu rechazo.
Cuando aquellas palabras salieron de mi boca sentí un enorme peso que se liberaba dentro de mí. El dolor pasó de inmediato, pero no podía decir lo mismo de Reiner.