Se compra marido
La tengo, se hace pasar por una señora de sociedad desde hace diez años, acaba de enviudar, igual que la vez pasada, pero esta vez no le salieron bien las cosas, el hombre con el que se casó, tenía una hija, y le heredó todo a ella.
—¿Estás seguro de que se trata de ella?
—Completamente, aunque se cambió el nombre, se hace llamar “Dinora”
—Ay Nora, mi querida Nora, hasta para cambiarse el nombre le falta imaginación.
—Además descubrí algo muy interesante, su difunto esposo se llamaba Santiago San Román, ¿Ese nombre significa algo para usted?
—Jajajaja, no me digas que San Román está muerto, Ay mi querido amigo, te me adelantaste y por mucho, ¿Sabes quién se quedó con el negocio de transporte