EL PLACER DE LA VENGANZA
—No lo es, me besó y dijo que le gusté desde el primer día—su amiga la miraba fijamente.
—Vaya, eso no me lo esperaba— admitió su amiga. — ahora puedo entender un poco el miedo de Mateo, su hermano es impresionante, debió sentir celos y miedo, aunque ni entiendo su actitud, nadie podría entenderlo.
—Y se pondrá mejor, te lo prometo. Al llegar a casa de Liliana que me encuentro con Mateo.
—¿QUÉ? ¿Hoy es el día de la sorpresa y nadie me había dicho?— preguntó con ojos enormes.