Secretos de Traición
—dijo Paula, sonriendo.
—No, no, la sorpresa viene ahora —dijo Mateo, acomodándose el saco con una sonrisa traviesa.
Paula lo miró, extrañada.
—¿Qué hacés?
—Callate un segundo —dijo él, bajando una rodilla al pasto.
—¡No! —exclamó Paula, llevándose las manos a la boca.
—¡Sí! —confirmó Mateo, sacando una cajita de su bolsillo.