Kalila, eclipse de Luna.
Y una noche, mientras la luna llena brillaba en el cielo, Kalila sintió que algo la llamaba a salir de la cabaña, la luna poco a poco fue cubierta, aunque no era un eclipse, era como que la oscuridad de la noche tragara la luna brillante que siempre decoraba el cielo, aun así, no sintió miedo, y se sentó en el jardín rodeada por sus compañeros que habían salido tras ella.
Kalila observó a sus compañeros, sintiendo el inmenso amor y devoción que compartían, sabía que, pase lo que pase, nunca estaría sola. Juntos, enfrentarían cualquier desafío que se interpusiera en su camino. Mientras acariciaba su vientre, la joven sonrió, sus ojos brillando con lágrimas de felicidad. Estaba lista para el m