Divorcio primero, matrimonio después
Años antes
Era un día común y normal en mi vida cotidiana, me levanté y fui directo a la universidad, para encontrarme con Néstor, la sorpresa es que el aun no llegaba y sabía que odiaba esperar, cuando llego empezó a proferir diez disculpas por su boca, tsk que molesto
—Lo siento preciosa, estudie hasta muy tarde y no escuche la alarma, mi culpa por no prestar atención ¿Me perdonas corazón?
Lo mire indiferente, no es que no aceptara sus disculpas, pero nunca se las dejaba fácil.
—Está bien Néstor acepto tus disculpas, se me hace tarde tengo clases a primera hora. Gire sobre mis talones para irme riendo de que no me dejara hacerlo sin antes darle un beso
—Nena por favor, no te vayas asi, sé