Amor y fortuna segunda oportunidad con el millonario
—¿Y si todo esto se desmorona?
Marcela la miró fijamente, sus ojos llenos de comprensión, pero también de una cierta firmeza que Luciana no pudo ignorar.
—Si te equivocas, aprenderás de ello. Pero nunca dejes que el miedo a equivocarte te paralice. El amor no es perfecto, Luciana. Las parejas tienen altibajos. Lo importante es que, si estás dispuesta a luchar por lo que quieres, entonces tienes que seguir adelante con fe. —Marcela sonrió suavemente, tocando el hombro de Luciana. —Y si alguna vez dudas, recuerda que, al final, el amor no se trata solo de momentos perfectos, sino de cómo te sientes en el peor de los momentos. Si puedes sostenerte el uno al otro entonces, entonces es un amor re