Caer en Tentación
Lo supe, supe que estaba encandilada de mi suegro, y que no pasaría tanto tiempo para caer enamorada de Aiden, para doblegarme del todo ante sus designios, sabiendo que mi marido estaría complacido por mi devoción, que me premiaría por mi sumisión, que ambos lo harían.
Ese fin de semana tuvimos mucho sexo, se alimentó de mis pechos con urgencia, de mi coñito que lamió, besó y succionó con brutalidad, arrancándome orgasmos de lo más indecentes que terminaron por empapar su rostro, y me domó en muchas posiciones, incluso me ató y no me dejó de tomar hasta que casi me desmayo.