Kalila, eclipse de Luna.
— dijo casi en shock Tahiel, mientras Luna solo vio sus ojos, pero necesitaba más, no solo los secretos del humano, ya que dentro suyo había otro ser.
— Muéstrame a tu lobo. — ordeno sin tanto preámbulo y el joven comenzó a negar con terror, ya que había sido rechazado oficialmente, no sabía de lo que su lado animal podía ser capaz de hacer si salía ahora. — ¡Ahora! — grito Luna y antes de que Tahiel pudiera obedecer, Luna exploto dejando ver a su loba, blanca como la misma nieve, de ojos celestes, pero lo más fascinante fue ver sus colmillos listos a obligar a Tahiel a cumplir con su pedido.