Matrimonio en Venta
Los segundos eran errores difíciles de retrotraer que condicionaban su existencia.
Según recordaba, la última vez que hizo horas extras estaba de cara a un posible ascenso. Sacrificó, sin preverlo, mucho de ella para conseguirlo, incluso su matrimonio. Las largas jornadas fuera de casa se tradujeron en un acucioso silencio que los corrompía. Cada vez había menos cosas que compartir, ella apenas podía tener la mente en otra cosa fuera del trabajo. Sería aquella falta de interés lo que empujó a su esposo al consuelo de los brazos ajenos. Afuera le ofrecían la atención que ella en casa le negaba, casi podía decirse que se había esforzado por hacer fracasar su matrimonio. Condenaba mirar en retr