Vientre Comprado
Había salido del trabajo y estaba en casa de mi madre, buscando un poco de paz.
Apenas entré, Lucas ya me había llamado y contado la terrible verdad: la confesión de Violet, el cianuro, y que Nora no solo quería dinero, sino mi muerte y la de mis hijos.
Cianuro. La palabra resonaba en mi cabeza. ¿Nora me odiaba tanto que estaba dispuesta a matarme? No podía imaginarme si esa cosa tan horrible hubiese llegado a suceder. Me toqué el vientre abultado y le susurré a mis bebés.