El Silencio de la CAUTIVA
El bebé respiró contra el pecho de Ivanka, tibio, real, imposible.
La cautiva había muerto hacía mucho.
La mujer que quedó en su lugar ya no pertenecía al silencio.
Se llamaba Ivanka Volkova Adler.
Y tenía un reino, un amor y un hijo respirando contra su pecho.
Queridas Diablitas:
Llegar hasta acá no es fácil. Ni para ellos, ni para mí.
Y mucho menos para ustedes, que caminaron conmigo este universo lleno de sombras, heridas, amores imposibles, familias rotas y personajes que, de alguna forma, aprendieron a vivir incluso después del infierno.