UN SECRETO IMPERDONABLE: el hijo oculto del CEO
Entonces indagó — El hijo que estás esperando, ¿de quién es?
El corazón de Emma se detuvo un latido, y como respuesta, se llevó las manos al vientre.
— ¿Cómo sabes que…?
— ¿Es mío?
— Matías…
— ¿Es mío o no, Emma? Solo me interesa una respuesta, y la quiero ahora: sí o no — la forma tan despectiva en la que le habló, la hizo pedazos. Ese no era el Matías que conoció una vez… ese que le mintió, la usó como quiso y después la desechó como si no valiera nada, así que, con valentía, Emma alzó el mentón y dijo.
— No, mi hijo no es tuyo.
En ese momento, Matías sintió cómo el mundo se le venía encima.