LOGINDiselingkuhi, dikhianati, dan dijadikan elixir oleh suaminya Putra Mahkota Qiang Yuze, karena darahnya yang dapat mengobati segala jenis luka dan penyakit. Ming Yue mati dengan penuh kebencian. Namun takdir memberinya kesempatan lagi. Di kehidupan kedua ini, dendam adalah tujuan hidupnya. Ia memilih menikah dengan Qiang Jun, pangeran yang cacat, hanya sebagai langkah awal untuk menghancurkan Putra Mahkota, namun berubah menjadi ikatan hati yang sulit dijelaskan. Kini Ming Yue harus memilih antara kebencian dan dendamnya, atau membuka ruang bagi cinta yang baru. “Mendesahlah, Ming Yue. Buat mereka dengar suaramu,” ucap Qiang Jun berbisik, membuat Ming Yue terdiam.
View MoreCAPÍTULO 1. La sustituta
—¿Quieres saber de quién está enamorado realmente tu esposo?
Aquellas palabras salieron de la boca de Angela, la hermana adoptiva de su marido. Pero las que siguieron fueron las que realmente le hicieron apretar los puños a Katerina.
—Dentro de siete noches, en el evento de firma del proyecto The Legacy, Jordan me presentará ante su inversionista como su esposa —le aseguró Angela—. Eso te enseñará tu lugar, maldita recogida.
—Estás enferma. Eres la hermana de Jordan… —siseó Katerina, pero su “cuñada” solo se rio en respuesta.
—Pero no compartimos sangre, y no puedes cambiar lo que él siente. Como no puedes cambiar que él siempre me elegirá a mí antes que a ti —escupió con ese desprecio que siempre le mostraba desde que había vuelto a la familia—. En siete noches, haré que él se deshaga de ti.
Katerina cerró los ojos por un segundo, comprendiendo por fin demasiadas cosas, y luego sonrió. Porque solo ella sabía que en siete noches, su marido, su adorada “hermanita” y los prestigiosos Blackwood sabrían por fin quién era ella… y por qué acorralarla era un error.
CAPÍTULO 1. La sustituta
Katerina había sido “rescatada” por el magnate Jordan Blackwood. La guerra en Ucrania la había separado de su familia, ella se había quedado en Odessa ayudando con la evacuación de orfanatos, y en medio de eso había conocido a Jordan, que cerraba sus negocios a toda prisa porque los magnates como él no ponían su dinero en países en crisis.
Jordan era asquerosamente rico, más hermético que la bóveda de un banco suizo y la clase de hombre que provocaba un silencio respetuoso donde quiera que entraba, sin necesidad de hablar. Le había propuesto matrimonio para sacarla del país, como el favor que le hace un hombre poderoso a una mujer desvalida.
Y ella había aceptado porque se había enamorado como una tonta, y como una tonta había creído que su amor bastaba para conquistarlo.
Pero todo se había derrumbado solo unos días antes, cuando la hermana adoptiva de Jordan, Angela Blackwood, había regresado a Nueva York después de cinco años viviendo en Inglaterra. Desde entonces su vida se había convertido en un pequeño infierno con pestañas postizas y tacones Louboutin.
“Esa mujer no tiene nada de clase”
“¿Cómo te dejaste colar a una arrimada, mamá?”
Y la peor de todas:
“Menos mal que Jordan no la presenta en público”.
Katerina había escuchado todo eso en los últimos días, y creía que no había nada peor que el desprecio de su suegra y su cuñada… hasta que escuchó la verdad completa mientras cuchicheaban fumando en la terraza.
—¿Estás segura de que esta vez vienes dispuesta a todo? —preguntaba Jasmine.
—Por supuesto que sí, mamá —respondía Angela—. Jordan me mandó a Inglaterra hace cinco años porque papá es un moralista de mierd@ y Jordan no quería reconocer frente a él lo que sentía por mí. ¡Pero Jordan me ama! ¿O qué crees que es la recogida esa que trajo de Ucrania?
—Una sustituta —se río su suegra y esa palabra hizo que Katerina se tambaleara.
“No…. no puede ser…” pensó mientras el pecho se le apretaba y los ojos se le llenaban de lágrimas.
—Katerina solo es tu sustituta. Jordan se casó con ella para llenar el vacío que tú dejaste, pero ahora que estás de regreso, lo primero es sacarla de esta casa —espetó su suegra—. ¡Ya no soporto tenerla aquí!
—Entonces voy a demostrarle que Jordan siempre va a elegirme a mí primero —siseó Angela y Katerina se alejó de aquel lugar con el corazón cayéndose a pedazos.
Desde el primer día Jasmine Blackwood la miraba como si fuera un huevo de codorniz colado en su caviar. La llamaba "recogida", "mantenida", "arrimada"… pero nunca lo hacía delante de su hijo; frente a Jordan era un modelo de educación y amabilidad.
Katerina se tambaleó contra la reja que dividía las dos mansiones. En una vivían sus suegros, en la otra ella con Jordan. “Cerca, pero no revueltos”.
—¿Kat, estás es casa? —escuchó apenas cruzó la puerta de la cocina, y por primera vez desde que había conocido a su esposo, no le sonrió automáticamente.
Jordan dejó la maleta en una butaca, la abrazó por la espalda y le dejó un beso en la mejilla. Pero en la mente de Katerina, solo había esas palabras:
“Una sustituta”
“Katerina solo es tu sustituta”
“Jordan se casó con ella para llenar el vacío que tú dejaste”.
—¿Lista para la cena en casa de mi madre? —preguntó él, sacándola de sus pensamientos—. Es la celebración oficial por el regreso de Angela, toda la familia estará ahí.
—Creí que tenías mucho trabajo con el proyecto del rascacielos —murmuró Katerina tratando de contener el temblor en su voz.
—Sí, pero salí temprano de la oficina. Enseguida me arreglo y nos vamos.
Jordan pasó a su lado para meterse al baño y ella sintió como si la apuñalara. Era la quinta vez en todo su matrimonio que él salía temprano de la oficina… los mismos cinco días que Angela llevaba en el país.
—No puede ser… —murmuró mientras una ola de dolor y rabia le surcaba el pecho—. No puede ser…
El hombre que no había podido salir temprano por su cumpleaños o su primer aniversario, llevaba cinco días saliendo temprano solo para compartir más con su “hermana adoptiva”.
En ese momento la puerta de cristal se abrió y Angela entró con expresión de triunfo.
—¿Jordan ya llegó? —preguntó pasando junto a Katerina como si fuera la empleada doméstica—. Vine a darle las gracias por el regalo de bienvenida que me hizo.
Sacudió la mano con suavidad y Katerina se quedó muda al ver la pulsera en su mano.
—¿Eso es…?
—¡Ah, es una pulsera de parejas! —sonrió Angela.
Y Katerina sabía perfectamente lo que era porque ella misma había puesto el folleto sobre el escritorio de Jordan. Él le había preguntado qué quería por su aniversario, ella le había enseñado aquellas pulseras a juego: Oro blanco, orfebrería fina, y un sello grabado en un chip digital; cuando tocabas uno, el sello en la otra pulsera se iluminaba.
¡Era su maldit@ pulsera para parejas!
—Jordan y yo íbamos a comprar eso por nuestro aniversario.
—Pero no te lo compró, ¿verdad? —siseó Angela—. Te regaló otra joya común, porque hay cosas que solo son para las parejas de verdad. Y tú solo eres la obra de caridad de Jordan, no su esposa real.
En ese momento Jordan llegó a la sala con el cabello húmedo y abotonándose la camisa.
—¡Cariño, gracias! —exclamó Angela colgándose de su cuello y besándolo en la mejilla—. ¡Me encantó la pulsera que me regalaste!
Jordan miró la pulsera con curiosidad y luego a la cajita que Angela sacaba.
—¡Mira, te compré la que hace juego! —Le puso la pulsera a Jordan y tocó el sello de la suya para que la de él se iluminara—. Ahora siempre vas a saber cuándo estoy pensando en ti.
—Eran las más bonitas del catálogo —sonrió Jordan y Katerina sintió otra cuchillada.
—Y son para parejas —escupió, haciendo que Jordan levantara la cabeza hacia ella, como si recién se diera cuenta de que estaba allí—. Te las pedí por nuestro aniversario. No las encargaste.
Por un segundo Jordan pareció recordar, y luego frunció el ceño.
—Lo siento, mi asistente es la que se encargó del regalo de aniversario…
—Tu asistente se encargó del regalo de tu esposa, pero el de tu hermana lo compraste personalmente —sentenció Katerina con el pecho apretado, y Angela se adelantó de inmediato.
—Por favor, no saques esto de contexto. Jordan solo quiso tener un detalle lindo conmigo, ¡somos familia!
—Creí que yo también lo era.
—¡Entonces quédate con la mía! —exclamó Angela con los ojos brillantes—. Jordan, no quiero que tengas problemas por mi culpa, si tu esposa quiere la mía, yo se al doy.
Pero él la detuvo antes de que se la quitara.
—No tienes que darle nada. Kat está exagerando. No vamos a arruinar la celebración por unas pulseras —suspiró con fastidio—. Kat, mejor ver a cambiarte, voy a saludar a mi padre antes de la cena.
Y mientras él salía, Angela volvió a acercarse a ella, dejando caer la máscara por completo.
—Tienes una semana para firmar el divorcio y largarte por las buenas. O vas a conocerme por las malas.
Qiang Rui dan Qiang Shen, adik-adik Qiang Jun, mendekat dan berdiri di sampingnya."Kakak ipar pasti bisa melewatinya," ujar Qiang Rui meyakinkan, menepuk pundak kakaknya memberi semangat.Qiang Shen ikut menambahkan, "Iya, Kak. Tenang saja. Semua akan baik-baik."Qiang Jun hanya mengangguk lemah, matanya masih tertuju pada pintu kamar.Tak lama kemudian, Qiang Suli kembali dengan membawa ramuan. Tanpa banyak bicara, ia langsung masuk kembali ke kamar. Wajahnya serius, penuh konsentrasi.Waktu berputar terasa berabad-abad bagi Qiang Jun. Ia mondar-mandir, sesekali menarik rambutnya frustrasi. Keluarganya hanya bisa diam, ikut mencemaskan keadaan di balik pintu.Akhirnya, suara tangis bayi terdengar memecah keheningan."Oeek! Oeek!"Semua yang menunggu langsung berdiri tegak, wajah tegang berubah menjadi harap-harap cemas. Beberapa waktu setelah suara bayi itu terdengar, pintu kamar terbuka. Salah satu tabib keluar dengan wajah berseri."Selamat, Yang Mulia! Seorang pangeran lahir denga
Hailan buru-buru menjelaskan, takut terjadi kesalahpahaman. "Yang Mulia, aku sudah berkali-kali melarangnya ikut denganku. Aku tidak ingin—""Ini keinginanku sendiri, Ayah, Ibu." Qiang Wangyi memotong tegas. "Tolong izinkan kami, ya."Mereka masih diam, seolah mempertimbangkan dengan matang. Helaan napas panjang keluar dari bibir Qiang Jun.Qiang Wangyi dan Hailan tegang. Jantung mereka berdebar menanti keputusan."Ternyata kau memang anakku, ya," ucap Qiang Jun akhirnya, nada bicaranya sedikit bergetar. Matanya tampak sendu mengenang masa lalu. "Dulu setelah menyelesaikan balas dendam, niatku juga ingin pergi dari kekaisaran ini."Keduanya terkejut. Qiang Wangyi membelalak. "Sungguh, Ayah?"Qiang Jun mengangguk pelan."Ya. Tapi karena Kaisar sebelumnya mendesakku untuk naik tahta, aku tidak punya pilihan." Ia melipat kedua lengannya dengan ekspresi kesal. "Si kembar tidak bisa diandalkan. Ck!"Ming Yue hanya menggeleng-gelengkan kepala melihat suaminya masih kesal pada mendiang ayahn
"Apakah itu benar, Yang Mulia?" tanya Qiang Rui dengan nada tidak percaya bercampur antusias.Ming Yue mengangguk pelan, wajahnya berseri. Tangan kanannya mengusap perutnya dengan lembut, senyum kecil terukir di bibirnya."Ternyata dia sudah ada di sini sejak bulan lalu.""Wah, selamat!" seru beberapa pejabat langsung bersorak riang.Suasana ruang rapat yang tadinya tegang berubah menjadi hangat. Yong Guan yang sebelumnya paling keras bersikeras, kini hanya bisa terdiam dengan ekspresi campur aduk.Ming Yue kemudian menoleh pada suaminya yang masih terdiam membeku di sampingnya. Qiang Jun belum bergerak sejak mendengar pengumuman itu. Matanya masih terpaku pada istrinya."Kau tidak senang?" tanya Ming Yue lembut, sedikit menggoda.Qiang Jun langsung bergerak. Tanpa peduli para pejabat yang masih ada di ruangan, ia memeluk istrinya dengan erat. Wajahnya ia benamkan di leher Ming Yue."Mustahil aku tidak senang," gumamnya dengan suara bergetar. "Terima kasih, Yue."Ming Yue membalas pel
Yong Guan menegakkan punggungnya, dan mengangguk yakin."Anda tahu sendiri, Yang Mulia. Pangeran sering menunjukkan kedekatannya. Dan gadis itu bahkan tinggal di istana. Sudah banyak rumor tidak sedap beredar tentang Pangeran dan gadis itu."Beberapa bangsawan lain mulai berbisik setuju. Seorang pejabat paruh baya menambahkan dengan nada khawatir."Benar. Kami khawatir dengan masa depan kekaisaran, Yang Mulia. Jika Pangeran menikahi gadis biasa tanpa nama keluarga, apa kata kerajaan tetangga?"Qiang Jun menanggapi dengan santai, namun matanya mulai menyipit tajam. Ia menggeser posisi duduknya, bersandar di kursi singgasana dengan satu tangan menopang dagu."Jika putraku menyukainya, memang apa salahnya?" katanya dengan santai.Mereka sedikit terkejut, dan hanya menghela napas pelan. Kaisar memang orang yang seperti itu.Yong Guan tidak menyerah. Ini bukan pertama kalinya ia berdebat dengan Kaisar, dan ia tahu bagaimana cara menyampaikan pendapat tanpa terlihat membangkang. Ia menunduk
Qiang Jun menyilangkan kedua lengannya di dada. Sorot matanya menatap An Beiye, lalu beralih ke putrinya yang berdiri di samping dengan wajah cemas."Dia harus bisa membawa kembali budak-budak yang dijual Tabib Ailing sebelumnya. Sendirian, tanpa bantuan siapa pun," ucapnya dengan tegas.Qiang Suli
"Apa? Siapa maksudmu?" tanya Qiang Jun penasaran. Dia mendengar samar-samar perkataan istrinya.Ming Yue cuma senyum. "Bukan apa-apa. Ternyata ada banyak sekali yang mendaftar padahal baru kemarin diumumkan, ya."Qiang Rui yang masih ada di dekat mereka mendengus pelan. Dia ikut membalas dengan nad
Ming Yue kembali masuk ke kamarnya untuk mengambil jubah. Suaminya masih terlelap. Wanita itu keluar lagi secara diam-diam, berusaha tak mengeluarkan suara.Saat Ming Yue baru menutup pintu kamar, terdengar suara ketukan di depan gerbang kediaman kaisar. Dia segera menghampiri sumber suara dan memb
"Hailan, apa ada yang menindasmu? Atau orang-orang menjauhimu?" tanya Ming Yue langsung.Hailan langsung mendongak. Kepalanya menggeleng cepat. "T-tidak. Bukan seperti itu.""Lalu?" sahut Ming Yue terus mendesak. "Katakan saja padaku, jangan sungkan."Hailan tersenyum canggung, dia ragu. Namun akhir












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