Romane
Kurzgeschichten

Genres

Alle
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Charaktere

49
Alle
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
Amigos de la Infancia
CEO/Magnate
Hipócrita
POV masculino
Primer Amor
Psicópata
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
Doble Reencarnación
Mujer Casada Joven
Amor Incondicional
Heredera Verdadera/Falsa
La más Popular
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Doctor/a
Diosa/Idol
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Vecindario
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Handlung & Schauplatz

52
Infidelidad×
Alle
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
Karma
Castigo al Infiel
Drama Familiar Total
18+
Drama Familiar
Seducción
Despertar
Encuentro Amoroso
Liarse con alguien
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Persecución por Amor
Embarazo
Sistema
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Diferencia de Edad
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Thema

20
Alle
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Infidelidad-Kurzgeschichten & -Kurzromane

Entdecke eine Sammlung bezaubernder Infidelidad-Kurzgeschichten, die die Tiefen der Leidenschaft erkunden. Perfekt für Leser, die Kurzgeschichten für eine Stunde suchen, um ihre Fantasie zum Thema Infidelidad zu beflügeln.
Un Tecito Para No Dormir - undefined romane & geschichte
Giro Inesperado
Rompehogares
Mujer Casada Joven
Hombre Sucio
—No, no metas la lengua... En el reducido espacio del asiento del copiloto, aquel hombre fornido me sujetó firmemente por los tobillos y me dobló las piernas con facilidad hasta dejar expuesta mi intimidad empapada. Jadeaba; su aliento ardiente me hizo estremecerme toda: —Te lo suplico... No. Eres mi cuñado... Dominado por el deseo, ignoró mis súplicas; se pasó la lengua por los labios y bajó la cabeza...
Mi menstruación expuso todo - undefined romane & geschichte
Matrimonio
Reconquista Desesperada
Infidelidad
Mónica Herrera
El día antes de que me bajara la regla, encontré una nota en el teléfono de mi prometido. "Mañana le llega el período. Ya le guardé toallas sanitarias y analgésicos en el bolso." Sonreí. Era un detalle tan pequeño que me pareció muy considerado. Al día siguiente, un dolor ensordecedor me retorció la parte baja del abdomen. Pálida e incómoda, rebusqué en mi bolso cruzado. No había nada. Una mancha de sangre roja oscura empapó mis pantalones. Los estudiantes señalaron hacia mi espalda y comenzaron a susurrar entre risas incómodas. Supuse que simplemente se le había olvidado a última hora. Entonces, la nueva profesora en prácticas publicó en sus redes sociales: "Acabo de empezar a trabajar y mi profesor supervisor es un encanto. ¡Hasta me compró toallas sanitarias y analgésicos! ¡Este período ha sido completamente libre de dolor!" En la foto aparecían un paquete de toallas sanitarias, una tableta de ibuprofeno y una taza de té de jengibre. Los analgésicos eran míos. Llevaba años teniéndolos en casa por mis fuertes cólicos menstruales. Las toallas sanitarias eran de la única marca que mi piel toleraba. Apagué el teléfono y me quedé mirando durante largo rato el anillo de compromiso en mi dedo. Después me puse de pie y fui directamente a la oficina del director para solicitar mi ingreso al programa de intercambio docente en el extranjero. Siete años. Él seguía sin recordar mi ciclo menstrual. Y ahora, ya nunca tendría que hacerlo.
La respuesta de su futuro - undefined romane & geschichte
Infidelidad
Dejar en ridículo
Castigo al Infiel
Chandler
Últimamente, una aplicación que permitía enviarle mensajes a tu «yo» del futuro, se había vuelto muy popular en internet. En un principio, no le di demasiada importancia. Sin embargo, justo antes de la última prueba del SAT, decidí seguir la moda y envié un mensaje: «Yo del futuro, ¿termino casándome con Liam Tinsley?» La pantalla parpadeó y, casi al instante, apareció una respuesta de un «Número desconocido»: «Sí. Tuvieron una boda grande y fastuosa.» Aferré el teléfono y escribí rápidamente: «Entonces Mia Thompson fue mi dama de honor, ¿verdad? ¡Es mi mejor amiga!» La respuesta llegó igual de rápido: «Lo fue. Pero no solo fue tu dama de honor. También se acostó con Liam durante la noche de bodas.» Mi sonrisa se congeló. Entonces llegó un segundo mensaje: «La verdad es que no necesitabas esforzarte tanto por bajar tus calificaciones para igualar las suyas. Él respondió mal a propósito la sección de matemáticas para poder terminar en la misma ciudad que Mia, quien estaba entre los últimos lugares de la clase.» «Te convenció de rechazar aquella universidad de élite, no por tu bien, sino porque no quería que Mia se sintiera inferior frente a tus calificaciones.» La campana que advertía el inicio del examen atravesó el aire. Pero yo permanecí inmóvil, con el cuerpo helado, incapaz de moverme, cuando un último mensaje apareció de golpe en la pantalla. «Si no me crees, ve directamente al motel que está detrás de la escuela cuando termine el examen. Allí descubrirás la verdad por ti misma.»
Me Perdió por Elegir a su Secretaria - undefined romane & geschichte
Romance Amargo
Giro Inesperado
Egoísta
Brenda Padilla
Mi esposo, Sergio Rivas, era un hombre frío incluso en la intimidad y cronometraba cada encuentro con una precisión extrema. Pero aquel día, cuando apenas íbamos por la mitad, sonó en su celular el tono especial que tenía asignado exclusivamente a Diana. Del otro lado de la línea se oyó la voz de Diana Cruz, su joven secretaria, entrecortada por el llanto. —Sergio, se reventó una tubería en mi casa. Tengo miedo… Él se levantó y se vistió sin pensarlo siquiera. Me mordí el labio. Humillada, estiré la mano para detenerlo. —Ya es muy tarde y todavía no hemos… —Diana está sola y no tiene a nadie. Soy su jefe; no puedo desentenderme. Sin mirarme, se soltó con calma y se acomodó el cuello de la camisa. —Ya cumplimos por hoy. La próxima vez compensaremos lo que faltó. La respiración se me detuvo. Así que estar conmigo no era más que una obligación. Poco después de que se fuera, recibí un mensaje de Diana. En la foto aparecía apoyada en el hombro de mi esposo. "Ángela, de verdad lo siento. Me asusté mucho. La próxima vez me aseguraré de que Sergio te compense. Por hoy tendrás que arreglártelas con tu juguetito". Lo leí todo sin decir una palabra. Me levanté, me duché con calma, lavé las sábanas y me puse un pijama limpio. También tomé una decisión que llevaba demasiado tiempo posponiendo: tenía que sacarlo de mi vida.
Elegiste Cuidarla; Yo Elegí Olvidarte - undefined romane & geschichte
Infidelidad
Dejar en ridículo
Matrimonio
Ximena Beltrán
El día de la audiencia, el juez hizo la pregunta de rigor: —Solo llevan tres años casados. ¿Está segura de que su relación se ha roto de manera irreparable? Esbocé una sonrisa amarga, me quité el anillo de bodas y lo dejé sobre la mesa. —Llevamos tres años casados y hemos vivido separados durante los tres. ¿De verdad cree que aún queda algo entre nosotros? Habíamos sido novios durante cinco años. Yo era su contacto de emergencia e incluso la beneficiaria de su seguro. Creí que había elegido al hombre correcto, pero el mismo día de nuestra boda recibió una llamada y se puso pálido. Cuando le pregunté qué ocurría, solo dijo que su madre estaba enferma. Lo dejó todo y compró de inmediato un boleto de avión para volver a cuidar a su madre. Durante los tres años siguientes me enviaba, todos los días, fotografías de cada una de sus comidas. Sin embargo, su madre jamás aparecía en ellas. Como me dolía verlo hacerse cargo de todo él solo, le propuse renunciar a mi trabajo para acompañarlo y ayudarlo a cuidarla. Él se negó, diciendo que no soportaría verme sacrificar mi carrera. Hasta que, unos meses atrás, encontré la cuenta de una influencer que compartía su lucha contra el cáncer. Santiago Vega aparecía en uno de sus videos, acompañado de una frase llena de ternura: "Está conmigo al despertar. Está conmigo en cada comida. Y es su mano la que nunca suelta la mía". ¿Y yo? Durante más de mil días y noches, solo me tuve a mí misma. Me había mentido. El juez dejó el expediente sobre el estrado y formuló una última pregunta: —¿Lo ha pensado bien? Asentí con firmeza. Cuando declaró disuelto nuestro matrimonio, miré la sentencia de divorcio y rompí a llorar. Santiago, te dejo ir. Y también me libero a mí misma.
Dejé de ir tras su vuelo. - undefined romane & geschichte
Infidelidad
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Feath
Brandon Smith llevaba ocho años volando. Estuve con él desde que empezó como copiloto hasta que logró ascender a capitán. En el año más ocupado de su carrera, renuncié a mi trabajo y empecé a cocinar según sus horarios de vuelo. Solo una vez le hice una pregunta: —¿Podrías mostrarme algún día cómo se ve todo desde miles de metros de altura? Solo una vez, por favor. Brandon siguió comiendo. —El avión es un lugar de trabajo, no un parque de diversiones para ti. —Está bien —respondí. Desde entonces, nunca volví a mencionarle el tema. Hasta que una noche, mientras sufría de insomnio, encontré por accidente un álbum de fotos oculto y protegido en el teléfono de Brandon. El álbum contenía más de cuarenta fotos, todas tomadas desde su perspectiva como piloto. Había mares de nubes, atardeceres, arcoíris dobles después de una tormenta y hasta la Vía Láctea en el cielo nocturno mientras el avión volaba a miles de metros de altura. Todas las fotos se las envió a la misma persona, guardada bajo un emoji de oso. La más reciente era una foto del hermoso cielo al atardecer, tomada tres días antes. La mitad del sol asomaba entre las nubes. El mensaje que acompañaba la foto decía: "El cielo hoy está tan hermoso como siempre. La próxima vez que vengas, puedes sentarte en el asiento del observador. Desde ahí tendrás el mejor ángulo para ver el cielo". La persona del emoji de oso respondió con un emoji de abrazo y una frase corta: —Espera a que esté de descanso. Volví a dejar el teléfono de Brandon en su sitio, sin cambiar la contraseña ni borrar el álbum. Cuando salió el sol, me preparé un café como de costumbre y me lo tomé en silencio. Después, encendí la computadora y reservé un vuelo a Dalco. Después de ocho años, ya no tenía que perseguir las rutas de vuelo de Brandon ni esperar a que llegara la sus horarios de comida. Tampoco tenía que quedarme en una casa vacía mientras intentaba adivinar hacia qué destino volaba en ese momento. Ya que el cielo de Brandon se negó a aceptar mi presencia, echaría raíces en otro lugar y contemplaría ese atardecer por mi cuenta.
Me Mandaste Lejos Para Estar Con Ella - undefined romane & geschichte
Matrimonio
Infidelidad
Reconquista Desesperada
Leticia Velázquez Morales
Después de pasar cinco años asignada a un proyecto lejos de casa, salí del aeropuerto convencida de que Pablo Alcázar cumpliría su promesa y me pediría matrimonio. Pero me recibió con el rostro impasible. —Perdóname. Antes de que pudiera reaccionar, continuó: —Yo manipulé tu traslado… Te envié a propósito a un proyecto remoto, en una zona desértica de gran altitud del noroeste, para que Verónica y yo pudiéramos estar juntos. Ella estaba embarazada y yo no veía otra salida. Permanecí en silencio, mordiéndome el labio hasta sentir el sabor de la sangre. Cinco años de tormentas de arena, veranos abrasadores, temperaturas invernales de hasta treinta grados bajo cero y jornadas infernales de dieciséis horas. Todo había sido una cárcel diseñada por él. —Eres dominante y agresiva. Temía que le hicieras daño —continuó—. No te lo cuento para que me perdones, sino para que tengas tiempo de calmarte y no armes un escándalo. Su voz estaba cargada de resignación. Retrocedí cuando intentó tocarme y sonreí entre lágrimas. —Pablo, lo nuestro pudo haber terminado con dignidad, pero tú lo convertiste en algo imperdonable.
En Esta Vida, Ya No Te Amaré. - undefined romane & geschichte
Dulce y Doloroso
Canalla (Hombre)
Hipócrita
Dragon Mama
La noche que cambió mi vida, Leanna Sandoval acababa de terminar con Graham Rowland. Después de lo ocurrido, Graham se casó conmigo porque creyó que era lo correcto. Nuestro matrimonio fue tranquilo y estable. Tan estable que terminé creyendo que duraría para siempre. Me equivoqué. La aparente calma terminó cuando Leanna murió a causa de una enfermedad. Antes de morir, se había enterado de lo ocurrido aquella noche y había renunciado a cualquier posibilidad de reconciliarse con Graham. Él solo descubrió la verdad cuando fue a visitar su tumba. Graham también encontró mi diario secreto. En sus páginas había confesado el amor no correspondido que sentía por él. Se convenció de que yo había provocado todo a propósito para destruir su relación con Leanna y comenzó a odiarme con toda su alma. Se divorció de mí, me dejó sin nada y se encargó de hacerme la vida imposible. Cuando estaba a punto de morir, lo último que escuché fue su voz. —Tu amor me da asco —me dijo con frialdad. Creí que todo había terminado. Pero volví a abrir los ojos. Había regresado al pasado, justo dos horas antes de que aquella noche cambiara nuestras vidas. Graham estaba a punto de emborracharse después de que Leanna terminara con él. Agarré mi abrigo, salí corriendo de la habitación y toqué la puerta de Leanna.
Me Perdió por Elegir a Mi Mejor Amiga - undefined romane & geschichte
Giro Inesperado
Melodramático
Egoísta
Rebeca Rangel
Después de tres años de relación a distancia y de trabajar horas extra durante un mes para poder visitar a mi novio, llegué a su ciudad y no conseguí comunicarme con él. Esperé sola durante diez horas en un lugar desconocido. Cuando por fin alguien contestó una de mis llamadas, escuché a mi mejor amiga, Renata Lozano, hablar entre risas al otro lado: —Natalia, ¡sorpresa! Ya conocí Riomora antes que tú. ¡Es increíble! Esteban ha sido el guía perfecto. Siguió contándome anécdotas con entusiasmo. Yo escuché en silencio hasta que ella comentó que tenía frío. Solo entonces Esteban tomó el celular. —Primero voy a llevarla al hotel. Espérame un poco más. Antes de que terminara de hablar, le pregunté: —¿Sabes cuánto tiempo llevo esperando? Esteban guardó silencio un instante. Cuando respondió, su voz se había enfriado. —Es tu mejor amiga. ¿De verdad vas a competir con ella por mi atención? Ante aquel reproche tan evidente, perdí por completo las ganas de seguir hablando. Colgué justo cuando llegó el auto que había pedido para volver a Puerto Lirio. El conductor me miró con preocupación y dijo: —Esta zona es muy peligrosa a medianoche. Le recomiendo que no se quede sola. Bajé la vista hacia mis zapatos empapados por la nieve y respondí en voz baja: —Tiene razón. Luego sonreí. —No volverá a pasar. Nunca más.
La llamada de las once - undefined romane & geschichte
Giro Inesperado
Melodramático
Egoísta
Jimena G.
Durante ocho años, mi esposo José Vega hizo siempre lo mismo. Cada noche, puntualmente a las once, hacía una llamada a Natalia López. Cada conversación duraba tres minutos. —Nata padece insomnio. El médico dice que necesita charlar con alguien antes de dormir —me decía él. —¿Y por qué tienes que ser tú? —En ese accidente, Nata se llevó el golpe por mi culpa. Me salvó la vida. Ocho años, más de dos mil novecientos llamadas de tres minutos. Me había obligado a mí misma a ser tolerante. Hasta nuestro tercer aniversario de bodas, cuando José por fin sacó tiempo para el viaje de luna de miel que nos debíamos. La víspera de regresar a casa, él estaba en la ducha del hotel. Yo estaba recostada sobre la cama revisando nuestras fotografías, cuando su teléfono mostró una videollamada entrante de Natalia. Al otro lado de la pantalla, ella yacía en nuestra cama matrimonial. Vestía mi pijama y apoyaba la cabeza sobre mi almohada. Sonreía directamente a la cámara y decía: —Josi, ¿podemos hablar un minuto más hoy? Te extraño muchísimo. Solo faltan tres minutos para nuestra hora habitual.
Fui el último en enterarme. - undefined romane & geschichte
Giro Inesperado
Melodramático
Egoísta
Frost Kibble
Durante una cena de integración de la empresa, mis compañeros propusieron un reto: llamar a nuestros esposos o novios para ver cuánto dinero nos transferirían. Las reglas eran simples: ganaba quien recibiera la mayor cantidad de dinero en el menor tiempo. Como de costumbre, volví a quedar en último lugar. —Seraphina, no te lo tomes a mal. Quizá el señor Brooks no sea muy romántico, pero al menos tiene dinero. Todos rieron, tratando de quitarle peso al comentario sin remover viejas heridas. Llevaba siete años ayudando a Conrad a levantar su negocio, y ni una sola vez había mencionado la posibilidad de casarnos. Cuando repartió acciones entre el equipo directivo, fui la última en enterarme. Y también estaba aquel día en que me diagnosticaron cáncer de estómago: mientras esperaba los resultados en el hospital, la única persona que permaneció a mi lado fue mi mejor amiga. Me limité a sonreír y guardar silencio. Entonces, mi mirada se posó en la joven pasante. Apretaba el celular entre las manos, con los nudillos blancos y la duda reflejada en el rostro. —Mejor no participo —murmuró—. Está de viaje de negocios. Debe de estar muy ocupado. El ambiente se volvió incómodo. Quise ayudarla, así que me incliné hacia delante con una sonrisa y activé el altavoz mientras marcaba su número. Esperaba que no respondiera. Pero, para mi sorpresa, contestó al instante. El salón privado quedó en completo silencio. Esa voz era inconfundible. Era la de Conrad, mi novio, un hombre reservado y poco romántico. Pero esta vez, su tono sonaba sorprendentemente tierno. —Amor, ¿recibiste el regalo de San Valentín que te mandé?
El cielo se despejó antes de nuestra boda. - undefined romane & geschichte
Romance Amargo
Egoísta
Infidelidad
Dawn Trueman
Tenía una pérdida auditiva parcial que me había dejado prácticamente sorda del oído derecho. Desde que éramos niños, Tristan Lockhart siempre procuraba ponerse de ese lado. —Así podré enterarme primero si alguien habla a tus espaldas —solía decirme. Con el tiempo, nos comprometimos y, para entonces, las invitaciones de boda ya estaban impresas y listas para enviarse. Todo el mundo decía lo afortunada que era por tener a mi lado al amor de mi infancia, un hombre que había cuidado de mí durante más de diez años. Sin embargo, todo cambió cuando Sunny Pierce comenzó a trabajar con Tristan. Era deslumbrante, llena de energía y siempre llevaba una sonrisa radiante en el rostro. La primera vez que me vio, se quedó observando mi audífono durante unos segundos. Luego miró a Tristan con una sonrisa burlona. —Con esa cosa... ¿de verdad puede escucharte cuando le susurras cosas bonitas al oído por las noches? Me quedé pálida al instante. Tristan, en cambio, apenas frunció el ceño. —Sunny no piensa antes de hablar. No le hagas caso. Llegó el día del ensayo de la boda. Justo afuera de las enormes puertas de la capilla, escuché la voz de Sunny. Estaba leyendo mis votos en voz alta, burlándose de cada una de mis promesas. —Gracias por soportarme durante todos estos años y por aceptar que siempre seré una complicación para ti. Prometo ser tu consuelo, tu sombra y tu complicación favorita por el resto de mi vida. Las carcajadas resonaron en el interior de la capilla y, en medio de aquel alboroto, alcancé a escuchar la risa de Tristan. —Ya basta, deja de hacerte la graciosa —dijo entre risas—. Si se entera de que le cambiaste los votos, se va a poner mal otra vez. Sunny hizo una pausa y luego preguntó con picardía: —Entonces, ¿de verdad todavía piensas casarte con ella? Tristan guardó silencio. Fueron solo dos segundos, pero parecieron eternos. —Las invitaciones ya se enviaron —respondió, con voz apagada—. ¿Qué se supone que haga ahora? Me quedé inmóvil al final del pasillo. El paraguas que él me había regalado seguía goteando sobre el piso de baldosas. Fue entonces cuando comprendí que ya no sentía ningún deseo de cruzar esas puertas.
Desierto bajo el jacarandá - undefined romane & geschichte
Matrimonio
Infidelidad
Dejar en ridículo
Jimena G.
Poseo un don secreto: cada vez que toco a otra persona, puedo ver en su interior el rostro de la persona que más ama. Todo empezó cuando Miguel Márquez se mudó a la casa de al lado, cuando teníamos siete años. Desde ese momento, yo era la única que ocupaba lo más profundo de su corazón. A los dieciocho, cuando me tomó de la mano, la persona que más amaba seguía siendo yo. A los veintidós, cuando me pidió matrimonio, seguía siendo yo. La noche de nuestra boda, mientras me besaba, también era yo. La mañana de nuestro tercer aniversario de casados, le estaba acomodando el cuello de la camisa. Mis dedos rozaron su nuez de Adán. Cerré los ojos por instinto, como hacía siempre, y vi dos rostros. Uno era el mío. El otro correspondía a una mujer completamente desconocida. Esa misma noche, el celular de Miguel recibió un mensaje: "Miguel, gracias por acompañarme hoy." A lo largo de veintiún años y más de cien mil veces que había tocado a otras personas, era la primera vez que ocurría algo así.
El Cuidador De Maduras - undefined romane & geschichte
Giro Inesperado
Mujer Casada Joven
Psicópata
Nájera Testa
—Aaaaahhhh... Don Alejandro, mi vecino, tenía que irse de viaje de trabajo durante dos días y me encargó cuidar a su joven esposa, Martha Castañeda. Jamás imaginé que ella se descuidaría tanto conmigo. Vestida con un camisón ligero, dormía profundamente en la cama; su cuerpo desnudo y blanco quedaba a la vista y se movía al ritmo de su respiración. No pude contenerme. Extendí la mano hacia ella mientras dormía y acaricié su cuerpo sensual. Se estremeció ante mi contacto, pero no despertó del todo; en cambio, se fue excitando más y más con cada roce y arrimó su cuerpo al mío. Sin poder contener más las ganas, acerqué aquello que ya estaba duro y lo rocé entre sus piernas...
Cuando volví a brillar - undefined romane & geschichte
Matrimonio
Rompehogares
Mujer Poderosa
Rábano indomable
Cuando mi mejor amiga, Camila Torres, me entregó el acuerdo de divorcio que había preparado, me preguntó: —Te tomó cinco años conquistar a Gabriel. ¿Por qué de repente quieres divorciarte? Esbocé una sonrisa. —Porque ya no quiere cenar conmigo. Cinco horas antes, le había enviado a Gabriel Navarro la dirección del restaurante. —Hoy cumplimos tres años de casados. Reservé una mesa aquí. Su respuesta llegó casi al instante. “Estoy ocupado. No tengo tiempo.” Lo perseguí cinco años, llevamos tres años de casados, y al final solo recibí esas cinco palabras. Y también aquella escena en la entrada de su empresa: lo vi subir a un auto, protegiendo a una chica de cabello corto. Durante los cinco años que perseguí a Gabriel, sus respuestas habían pasado de la indiferencia inicial a compartir conmigo cada momento. Y ahora se habían reducido a un repetitivo: “Estoy ocupado. No tengo tiempo.” Pensé que quizá era yo quien había cambiado, que ya no era tan buena como antes. Pero no. Simplemente, ya había otra persona en su corazón. En ese momento sonó mi teléfono. Era el restaurante. —Señora Beltrán, ¿cuántas personas serán esta noche? Guardé el acuerdo de divorcio en mi bolso. —Para una. Sabía que Gabriel había llevado a aquella chica al mismo restaurante. Perfecto. A partir de hoy, podía compartir ese plato con quien quisiera. Ya no tenía nada que ver conmigo. Yo elegiría compartir mi vida conmigo misma.
Llegaste Cinco Años Demasiado Tarde - undefined romane & geschichte
Romance Amargo
Egoísta
Canalla (Hombre)
Mónica Herrera
Puse a la venta el departamento que había comprado para que viviéramos allí después de casarnos. La agente inmobiliaria me miró sorprendida. —Ya hizo el pago inicial. ¿No va a esperar a que regrese su prometido para hablarlo con él? Sonreí y dejé las llaves sobre el escritorio. —No. Está esquiando con la mujer que nunca logró olvidar. Durante los cinco años que estuvimos juntos, él viajaba a Aurelia del Sur cada invierno. Siempre decía que iba por trabajo, pero en sus redes sociales solo publicaba fotos de la cumbre del Nevado del Alba. Cada vez que le preguntaba cuándo viajaríamos juntos a Aurelia del Sur, respondía lo mismo: «La próxima vez». Hasta que ayer encontré cientos de fotografías en su vieja cámara. En todas aparecía la misma mujer, fotografiada cuidadosamente en distintos rincones del Nevado del Alba. El único viaje que hicimos juntos fue a la ciudad vecina para ver el edificio donde estaba nuestro departamento. Mientras caminábamos del brazo, me dijo: —Nosotros no necesitamos esas cosas superficiales. Lo importante es construir una vida estable. Al pensar en el departamento que había remodelado con tanto esfuerzo, no pude contener el llanto. La agente inmobiliaria me tendió el bolígrafo con cautela. —¿Está segura de que quiere ponerlo a la venta? —Sí. Me sequé las lágrimas y tomé el bolígrafo. Mi carta de renuncia ya había sido aceptada. También había decidido que muy pronto dejaría la ciudad.
Juicio de Internet - undefined romane & geschichte
Romance Amargo
Giro Inesperado
Melodramático
León Corazón
El día que íbamos a viajar para celebrar nuestra graduación, mi novia dejó de responder de la nada. Mientras la esperaba angustiado en el aeropuerto, mi compañero me envió un mensaje que parecía insinuar algo. “Ismael, tranquilo. En un rato te espera una sorpresota”. Respiré aliviado. Creí que Alondra iba a llegar tarde porque se estaba arreglando para la ocasión. Me había dicho que, en cuanto nos graduáramos, se pondría un vestido de novia y se casaría conmigo. Pero entonces el representante del grupo dijo que les había enviado dinero a todos en el grupo. “¡Gracias a los profesores y compañeros que vinieron a la fiesta de compromiso de Alondra Pineda y César Valle! ¡Después de tres años de noviazgo, por fin dan el siguiente paso!” En segundos, los demás dijeron que lo habían recibido. Los compañeros de clase enviaban sus felicitaciones uno tras otro, hasta que alguien se dio cuenta y escribió: “¡Mierda! ¿No se te olvidó sacar a Ismael del grupo?” Por un momento nadie escribió. Luego, todos empezaron a etiquetarme. “Ni se te ocurra venir a hacer un escándalo. Llevan tres años saliendo a escondidas. No fue fácil llegar hasta aquí”. “Con ese afán de control que tienes, César ni siquiera se atrevió a aparecer en estos tres años. Él también sufrió mucho”. Hasta nuestro tutor intentó convencerme. “Hazlo por mí. Tú eres un hombre; sé más comprensivo. No vayas a hacer un escándalo ni hagas quedar mal a los novios”. Me sentí tan acorralado por cada una de sus palabras que me faltaba el aire. Ni siquiera tenía fuerzas para exigir explicaciones. La promesa de seguir juntos desde los días de escuela hasta el altar era una mentira. Y todo lo que viví en esos cuatro años también lo era.
La Amnesia Era Falsa y El Bebé No Era Suyo - undefined romane & geschichte
Romance Amargo
Egoísta
Mejor Amiga
María Camacho
Al despertar tras sufrir un accidente automovilístico, mi novio, Miguel Huerta, sufría amnesia temporal y confundió a mi mejor amiga, Victoria Aguirre, con su novia. Para no alterarlo, yo, Paula Cruz, no tuve más remedio que intercambiar papeles con ella. Acordamos que solo intercambiaríamos nuestros papeles delante de Miguel y que aquella farsa no se extendería a nuestra vida privada. En cuanto Miguel recuperara la memoria, todo volvería a la normalidad. Sin embargo, pasaron seis meses y él no mostró la menor señal de mejoría. Todo cambió el día en que encontré por casualidad una publicación de alguien de mi ciudad que pedía consejos en internet: "Después de un accidente, perdí la memoria y confundí a otra mujer con mi novia. Ahora estoy enamorado de ella. ¿Cómo se lo explico a mi verdadera novia?" El comentario más votado proponía esta solución: "¡Sigue fingiendo que no recuerdas nada! Así mantienes abiertas todas tus opciones. Si luego te arrepientes, siempre puedes decir que acabas de recuperar la memoria". La publicación indicaba que el autor le había dado "me gusta" a ese comentario. Levanté la mirada justo cuando Miguel y Victoria regresaban a casa. Él caminaba detrás de ella cargando varias bolsas y la miraba como un hombre enamorado. Así que Miguel hacía tiempo que había convertido nuestra farsa en realidad.
ZURÜCK
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