AMOR A LOS TREINTAYSIEMPRE
La confianza entre los dos iba surgiendo poco a poco ya hablábamos como si fuéramos amigos sin ningún tipo de diferencia de edad, el me gustaba mucho, y yo sabía que yo le gustaba a él.
Aún no habíamos manifestado ninguna prueba de cariño, por obvias razones, el seguía con su novia modelo, y yo seguía con mi gigoló, Jonás pensaba que era una especie de amor, pero yo solamente lo tenía como mi gigoló, después de todo él estaba de acuerdo y ante eso no teníamos discusión. Jhin y yo nos habíamos vuelto más cercanos con la excusa de nuestro proyecto en común. Comíamos juntos de vez en cuando, hablábamos por teléfono, y salíamos a dar paseos como si fuéramos enamorados, pero en realidad habíamos