Sombras del Corazón
Empezó a gritarle, diciéndole loca, que hasta en ese momento quería echarle la culpa a los demás.
Pero, en el fondo, algo de razón tenía.
Sí, Angie tenía lo suyo, fue una manipuladora hasta el final.
Pero si Marc de verdad nos amaba, si no dudaba, ¿cómo pudo caer en sus jueguitos tan baratos?
Mi muerte, las heridas de mi hijo... él fue el que lo permitió.
Angie no paraba de escupir veneno. Cada palabra era peor que la anterior.