Renací y Me Convertí en Reina
Tras la gran guerra entre las tres razas —humanos, dragones y lobos—, las razas del Dragón y del Lobo quedaron bajo una maldición: sus descendientes de sangre pura ya no podían heredar todo el poder.
Para preservar la fuerza del linaje, en cada generación el Rey Dragón y el Rey Lobo debían tomar como esposa a una mujer humana portadora de la Bendición.
El primero en engendrar un hijo híbrido haría que su raza dominara a los otros dos durante un siglo.
En mi vida pasada, me casé con el Rey Lobo, Daniel Vázquez, famoso por su fama de caballero dulce y amable.
Antes de que se cumpliera nuestro primer año de casados, di a luz a un hijo medio lobo, capaz de heredar el poder. Desde entonces, Danie