La Dama de la MUERTE
En esa tercera vida hiciste el llamado para vender tu alma, pero no para salvarte tu si no para poder cambiar al animal que te golpeo y te dejo muy mal herida en el hospital, el problema es que el destino demandaba tu vida, tenías que, haber muerto, y bueno, una vida reclama una vida, claramente me encargué de desaparecer a ese idiota y me quedé contigo a demostrarte que el amor no es de a veces ni de a ratos si no para siempre y que el amar no tiene que doler así cómo estabas acostumbrada.
Lagrimas corren por mis mejillas escapando por mis ojos sin control, me siento totalmente conmovida con él, no tengo palabras para agradecer todo lo que ha hecho por mí a lo largo de tantos años, sin pens