Polaris
Gemidos comenzaron a inundar la habitación, acompañado de un dulce aroma a vainilla con un toque de menta
-esto es lo que llamamos celo- dice en apenas un susurro para ambos antes de soltar una exhalación que termina por desestabilizar a la chica
-¿celo?… siento una comezón en mi parte baja, las manos me hormiguean, es raro y agradable a la vez, anhelo que me toques, te deseo, entonces… ¿esto es el celo?
-si mi Luna- admite Mateo tomándose su tiempo para desnudarla poco a poco mientras exploraba cada tramo de su boca y dejando huellas indelebles en su piel, que calmaban la ansiedad de ambos