Cediendo el control
Sabe que no puedo hacerlo y lo usa en mi contra.
Sin más opción, firmo el documento a ciegas, cediendo el control de mi destino al despiadado sin corazón de Connor Brooks.
Dejo el documento sobre el escritorio y Connor lo guarda en un sobre blanco.
—El contrato es similar al que leíste antes, pero incluye cláusulas nuevas de las que te hablaré cuando llegue el tiempo de cumplirlas. Estas son algunas reglas que debes seguir a partir de ahora, si tienes alguna duda, pregúntame, no quiero errores. —Me da una carpeta que contiene varias páginas con una larga lista de reglas que ha impuesto el señor controlador. Incluye desde normas de vestimenta hasta palabras qu