Reina de Corazones
Mientras se dirige hacia los vestidores, Dylan se cruza con Jocelyn, misma que manteniéndose coqueta, le lanza una mirada sugestiva.
— Felicidades, campeón. — Jocelyn se acerca a él y sin mayores miramientos da un beso en la comisura de sus labios.
Dylan, sonríe complacido por el gesto de la rubia, y sin mayores problemas, decide seguirla cuando ella sugiere ir a un lugar más tranquilo para hablar sobre el juego. En uno de los desolados pasillos de la escuela, Dylan y Jocelyn encuentran un salón vacío. Jocelyn, se apresura en cerrar la puerta detrás de ellos y se acerca más a Dylan y lo besa. Ese fue el momento exacto en ambos se sumergieron en el juego peligroso traiciones y placer.