Santa Descarada
Déjame, suéltame —grito, deseando que alguien pudiera venir en su ayuda
—Quiero estar contigo, quiero sentirme dentro de tu cuerpo, te deseo.
—Pues yo no, aléjate ¡ahora!
—Tendré de ti lo mismo que tiene él —Ángela dejó de pensar, levantó su rodilla para golpear a su agresor, lo que Alberto pretendía hacer era violación y ella no iba a permitirlo bajo ninguna circunstancia
—¡Arg! —gritó debido al golpe recibido