La Obsesión Del Alfa (Lazos Del Destino #2)
Neil soltó una risa breve, sin humor.
—Al principio todos lo odiamos. Es como si dejaras de ser tú. Respiras por tu destinado, comes por tu destinado, duermes por tu destinado —se burló, lanzando una mirada cómplice al doctor Smith; ambos eran alfas vinculados—. Y cuando eres dominante y crees que nada puede ponerte de rodillas… bam. Aparece tu destinado y lo hace sin pedir permiso. Te dobla, te quiebra y terminas haciendo lo que ellos quieran. Así funciona esta m****a llamada destino.
—No quiero esto —murmuró Dante, incorporándose con torpeza. Quería huir. Volver a su apartamento, a sus fiestas, a los omegas con los que siempre había llenado el vacío.