MI DESCONOCIDO ESPOSO
—Papá mira, él es Salvatore, del niño que siempre te hablé que era mi mejor amigo.
—Mucho gusto — contesta mi padre adelantándose, y estrechándole la mano efusivamente, y visiblemente emocionado—. Eve, siempre ha hablado de ti, no te ha olvidado todo este tiempo.
—¿De veras? —pregunta Salvatore, mirándome sorprendido.
—Nunca me olvidé de ti, ven, siéntate. Quiero hablar contigo, de muchas cosas.