Irreversible
El piso se siente igual, pero todo cambia.
Saludo con naturalidad, camino hacia mi espacio, dejo el bolso sobre el escritorio, y apenas me siento, el teléfono vibra.
Mensaje de Santiago.
“Primer paso hoy.”
Lo leo una vez, sin apuro, dejando que la frase se asiente. Primer paso. El juego ya está en marcha. Apoyo el teléfono a un lado, abro la computadora y comienzo a moverme dentro de lo que ya conozco, revisando información, ubicando accesos, identificando patrones, con una precisión que no deja lugar a distracciones.