Una esposa por contrato
encontraba en la empresa para hurgar entre sus cosas y así encontrar el contrato prematrimonial, voltee hacia todos lados para asegurarme que nadie se diera cuenta de lo que haría, me sentía como una ladrona entrando a un lugar ajeno. comencé a buscar en todos los cajones de su escritorio, hasta que vi la carpeta donde Alex había guardado el contrato el día en que lo firmamos, empecé a leerlo con detenimiento, cláusula tras cláusula y todo parecía estar tal como lo recordaba, hasta que llegué a una cláusula que me paralizó por completo. Decía qué yo no podría divorciarme de él, y que, si intentaba hacerlo, en caso de tener un hijo, la custodia de este pasaría automáticamente a sus manos sin