Amor eterno
La noche del baile de compromiso, Doña Hipólita me confirmó que Lucrecia había regresado del infierno y más que nunca debíamos cuidar a Isabel, necesitaba alertarla sobre la existencia de esa bruja, pero temía su reacción cuando supiera, que era mi esposa y que había regresado para evitar nuestro matrimonio y lo que es peor, que era hermana de su madre.
Descubrir que Isabel tenía la facultad de leer el pensamiento fue una gran sorpresa y una gran ventaja, podíamos comunicarnos sin tener que hablar, solo era cuestión de práctica para que dominara su habilidad, igual que su poder para viajar astralmente, cuando consiga hacerlo conscientemente comprenderá su existencia divina, y sabrá, que es m