Me Casé con el "Falso" Heredero de la Mafia
Y la miré sin apartar la vista, dejando que cada palabra cayera donde tenía que caer.
—Porque si en ese papel estuvieran tu nombre y el de Rodrigo, seguro estarías jugando todavía más feliz, ¿no?
Los curiosos estallaron en murmullos.
—¿No sienten que Vanessa parece más bien una amante atrapada en el acto?
—Jajaja, pero esa es la princesa de la mafia, yo sí quiero ver cómo le hizo esta chica para hacerla arder así.
Entre las voces, la cara de Vanessa se puso roja de coraje; me miró con un odio que no se molestó en esconder y, al siguiente segundo, se le llenaron los ojos de lágrimas.