Curvas peligrosas
Tamara
Sabía que no sería fácil volver a la vida de Gonzalo, más al mínimo obstáculo no pienso detenerme, porque dejaría de ser quien soy, sobre todo voy a hacer lo imposible para que regrese a mí arrastrándose, suplicando volver a mi lado, además esa insignificante mujer no ocupará mi lugar, porque debe ser una cazafortunas, una ilusa que creyó haber encontrado su mina de oro, pues está muy equivocada creyendo que bastará abrirse de piernas para quedarse con mi esposo.
En fin, ahora estoy reunida con mi abogado, Alex Centurión charlando el último acuerdo para firmar el divorcio, teniendo que escuchar sus argumentos para que acceda, más en un segundo hago mi voz presente.