Tan lejos y tan cerca
Pero el dolor no pasaba, el recordar cada caricia de esas delicadas manos, cada beso, los jadeos de su boca, los gemidos altos, seguía escuchándolos en su mente, — por Dios esto me va a matar lentamente.
Se resignó y siguió trabajando, era lo único que podía distraerle de pensar en esos ojos amatista que amaba, la destrozaba recordar ese último día con él, aún no entendía como lo pudo superar, como se pudo levantar.
“Flash back”