Amor & Castigo
Vine por ti —dice, tomándome de las manos para empezar a forcejear y estamparlo contra las ventanas de la habitación.
—¡Te extrañé, mi amor! No sabes lo que luché contra la muerte para venir a ti —dice, y estampa sus labios contra los míos. En ese momento, se me olvida todo y todos. No es momento de discutir, solo quiero sentir sus labios contra los míos, embriagarme con sus besos. Empiezo a besarlo y lo llevo hasta la cama que tenemos a unos centímetros. Pero esta oportunidad la usaría cada segundo para entregarme a él, sin miedos, sin contratiempos, sin testigos, solo nosotros dos encerrados en un hotel.