ROJO VENENO: Placer Prohibido
Un cosquilleo oscuro cruzó por mi mente.
Hacía unas semanas, en un almuerzo exclusivo con algunas de las esposas más ricas y aburridas de Madrid, una de ellas, tras tres copas de champán, había mencionado un rumor. Hablaba de una red encriptada, una aplicación oculta en lo más profundo de la Dark Web, diseñada exclusivamente para la élite europea. Un lugar donde multimillonarios, herederas, políticos y figuras públicas, asfixiados por las apariencias de sus vidas perfectas, se despojaban de sus nombres y daban rienda suelta a sus perversiones más oscuras bajo el anonimato absoluto.
Obscura. Ese era el nombre que había susurrado.