PECADORA
— Las compré ayer, ya que la nevera funciona —tomo una taza de café.
— ¿Estas compraste? —una taza color lila que tiene una R.
— Sí, mira, cuando vi las tazas con iniciales, me pareció lindo —la suya tiene una A.
Qué divino.
— Me encanta, es un detalle lindo —bebo y no dejo de sonreír.
Adri estornuda.
— Salud.
— Gracias, Romita —vuelve a estornudar y a continuación otra vez—. Creo que ya no estoy para mojarme en la lluvia —me acerco para pasar mi mano libre por su espalda a modo de cariño.