Destinada a amarte
—Hija ¿qué es eso de que un hombre sexy te volcó un café encima?
—Lo que oyes mujer, lo que oyes. Soy tan invincible que el hombre no me vio.
—No eres invisible, tienes casi veinticinco años y tengo toda la vida repitiendote lo mismo Romina, eres sexy, inteligente, independiente y con un cuerpo de infarto.
—Sí, de infarto, pero el mío mana, mira que no importa cuanta dieta haga no rebajó esos muslos de ballena que tengo.