AMANECER AMÁNDOTE
¿tú puedes ser mi papá de verdad?
-Por supuesto que sí, nada me haría más feliz, yo estoy aquí para ti, puedes confiar tu vida en mis manos, te juro que no te defraudaré. No importa lo que pase, tú siempre podrás contar conmigo, no estarás sola porque yo estaré para defenderte con mi vida, de ser necesario.
-¿Y te puedo hacer preguntas, papi?
-Claro que sí- dijo conmocionado al escucharla llamarle " Papi" sonaba realmente hermoso, era música para sus oídos.