Novels
Short Stories

Genres

Romance×
All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Pasional
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

50
All
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
POV masculino
CEO/Magnate
Amigos de la Infancia
Hipócrita
Psicópata
Mujer Casada Joven
Primer Amor
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
La más Popular
Doble Reencarnación
Amor Incondicional
Heredera Verdadera/Falsa
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Diosa/Idol
Doctor/a
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Vecindario
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

52
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
18+
Seducción
Karma
Castigo al Infiel
Liarse con alguien
Drama Familiar Total
Drama Familiar
Despertar
Encuentro Amoroso
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Embarazo
Persecución por Amor
Amor Prohibido
Sistema
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Diferencia de Edad
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Themes

21
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
Pasional
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Romance Short Stories & Novels

Discover a collection of enchanting Romance short stories that explore the depths of passion. Perfect for readers seeking one-hour short stories to inspire and ignite their imagination about Romance.
Si No Puedo Retenerte - Romance novels & stories
Doña Lluvia
Mi esposo, comandante del batallón, me prometió que solo acompañaría noventa y nueve veces a su “amor de juventud”, Paula Ferrer, cuando su depresión se descontrolara. Pero cuando terminé de contar las noventa y nueve veces, lo vi abrazándola, él la sostenía fuertemente entre sus brazos. Después de eso, dejé de llorar y de intentar detenerlo cada vez que iba a buscarla. Solo le pedí un amuleto de protección como regalo para el hijo que estaba por nacer. Cuando mencioné al bebé, su expresión se suavizó un poco, era suave y tierna. —Espérame, volveré e iré contigo al hospital para el control prenatal. Yo solo asentí obediente. No le dije que, diez días atrás, ya había presentado la solicitud de divorcio en el registro civil. Ahora, estamos divorciados.
Me ignoró 304 veces: me divorcié - Romance novels & stories
Valeria Montes
Le rogué a mi esposo trescientas cuatro veces que me acompañara. Finalmente aceptó venir conmigo para cumplir el último deseo de mi padre, caminar junto al mar antes de despedirse de este mundo. Pero mientras yo esperaba en la orilla, sentada junto a la silla de ruedas, la temperatura del cuerpo de mi padre se iba apagando poco a poco… y Javier nunca apareció. Ese mismo día, Renata publicó una foto en sus redes sociales. Él estaba con ella, mirando las nubes en la pradera, como si nada más existiera. —Lejos del mundo, mientras estés tú. Sin querer, le di me gusta… y enseguida él me escribió para reclamarme. —¿Cuántas veces tengo que decirte que no molestes a Renata? Si no sabes controlarte, entonces divorciémonos. No recuerdo cuántas veces había usado el divorcio para amenazarme. Solo sé que esa vez… me cansé de escucharlo. Mi padre murió sin verlo llegar. Y yo, por primera vez en ocho años de matrimonio, dejé de insistir. —Está bien —respondí—. Divorciémonos.
Mi esposo eligió a su hija adoptiva, yo me fui - Romance novels & stories
Alyssa J
Damien y su exesposa se divorciaron hace cinco años, y luego él se casó conmigo. Cuando nos casamos, él tenía una hija adoptiva de 13 años llamada Lily. Después de nuestro matrimonio, Damien me trató excepcionalmente bien y yo siempre traté a Lily como si fuera mi propia hija; incluso cuando en ocasiones ella mostraba hostilidad hacia mí, no me importaba. Eso es normal en una chica adolescente, después de todo. Hasta que mi padre fue accidentalmente atropellado por un coche y quedó en estado vegetativo. Fue allí que, por casualidad, escuché una conversación entre Damien y su asistente. —Jefe, no lo entiendo. ¿Por qué bloquear la craneotomía? —preguntó el asistente, sonando confundido—. Los médicos dicen que hay una alta probabilidad de que él pueda recuperarse. ¿Por qué insiste en un tratamiento conservador? —Él no puede despertar —la voz de Damien estaba contenida por el dolor—. Vio el rostro de Lily. Me cubrí la boca con la mano, clavando las uñas profundamente en mi carne. Lily es la hija adoptiva de Damien y de su difunta exesposa, Sarah. Sarah murió salvando a Damien, por lo que él siempre ha tratado a Lily con una mezcla de culpa y total indulgencia. Damien continuó, con un tono increíblemente conflictivo: —¡Pero Lily no lo hizo a propósito! Solo tiene trece años… Si obtiene antecedentes penales, su vida se acabará. El único deseo de Sarah antes de morir fue que yo cuidara de Lily y la viera crecer sana y salva. No puedo renunciar a ella. El asistente guardó silencio durante unos segundos. —¿Y qué hay de su esposa? —Voy a compensarla por esto —la voz de Damien se suavizó—. Le proporcionaré la vida más próspera y conseguiré la sala privada más grande junto con los mejores cuidadores para su padre, quien sufrió el accidente automovilístico. No me importa cuánto cueste. Mi corazón se hundió por completo. ¿Solo porque te sientes culpable con Sarah y Lily vas a sacrificar a mi padre? Con las manos temblorosas, guardé la grabación que tomé y le pedí a mi abogado que preparara los papeles del divorcio. Sin embargo, cuando desaparecí por completo de su vida, el una vez poderoso CEO se volvió loco.
Tras el divorcio, los gemelos se arrepintieron - Romance novels & stories
Mónica Herrera
Mi mejor amiga y yo nos casamos el mismo día con los hermanos Alcázar. Por coincidencia, incluso quedamos embarazadas al mismo tiempo. Yo me casé con el hermano mayor, un reconocido psicólogo; ella, con su hermano menor, un prodigio de la medicina. Debido a las molestias del embarazo, Sebastián decidió manejar y llevarme para realizarme un chequeo prenatal. Pero a mitad del camino, una sola llamada de su ex, la mujer que nunca superó, bastó para que cambiara de rumbo y me dejara atrás. Llorando, me aferré a su brazo. —Sebastián, te lo suplico… afuera está lloviendo a cántaros. ¿Puedes llevarme primero al hospital? Él apartó mi mano con impaciencia. —Ella se cortó la muñeca. ¡Podría morir! ¿Puedes dejar de ser tan inmadura? Tengo que ir a vendarla. Tú puedes ir sola al hospital. La lluvia caía como si el cielo se estuviera rompiendo. Y Sebastián me dejó sola en plena carretera. No tuve más opción que llamar a mi mejor amiga para que viniera por mí. Nunca imaginamos que, en el camino, un enorme camión de carga se lanzaría directo contra nosotras. Mientras perdía el conocimiento, la escuché llorando, llamando a su esposo… Pero lo único que recibió fueron reproches. —No inventes tonterías, Elena. Solo porque estoy acompañando a Daniela, ¿ahora vas a mentir sobre un accidente? Al final, fueron unos desconocidos que iban pasando quienes llamaron a la ambulancia. Gracias a ellos, sobrevivimos, pero las dos perdimos a nuestros bebés. Cuando despertamos en el hospital, nos miramos y sonreímos amargamente. —¿Te vas a divorciar? —Sí.
El Hockeyista Fingió Amarme y Elegí a Su Rival - Romance novels & stories
Miss Sunny
—Su matrimonio era un recuerdo de cincuenta dólares, señorita Vance. Y su esposo ya estaba casado con otra persona. En un solo instante, en la oficina de inmigración, mi vida como esposa de la superestrella de la NHL, Liam Sterling, se evaporó. Nuestra boda secreta en Las Vegas había sido un fraude, y Liam ya estaba legalmente casado con su "representante", Sophia. Pero la crueldad no terminó ahí. Liam esperaba que yo adoptara al "huérfano de un héroe de guerra", un niño que en realidad era el hijo secreto de Sophia y él. No quería una esposa. Quería a una doctora de equipo de clase mundial para salvar su carrera y a una niñera gratis para criar al hijo de su verdadera esposa. Liam cometió un error fatal: olvidó que yo era la única que podía mantenerlo en el hielo. Firmé un contrato récord con los Titans, sus rivales más fuertes. Mientras la rodilla de Liam se hacía pedazos durante los playoffs, yo estaba en el banquillo del enemigo, sanando al único hombre que podía destruirlo. ¿Él quería una niñera? Estaba segura de que tendría su peor pesadilla.
Me Humilló por Pobre, y Ahora Me Suplica - Romance novels & stories
Alicia Valeria Leal González
Mi novia, Isabel Sánchez, es la heredera de la familia más poderosa de la capital. Su fortuna supera los cien mil millones de dólares. Para ponerme a prueba, durante siete años de relación, nunca me regaló nada, nunca gastó un solo centavo en mí. Ni siquiera cuando iba a comprar parches anticonceptivos: insistía en pagar a medias. Después, mi madre se enfermó de gravedad. Les pedí dinero a todos los familiares y amigos que pude. Solo me faltaban dos mil dólares para cubrir el costo de la cirugía. Le supliqué, le rogué. Pero Isabel no me prestó ni un dólar. Tuve que pagar yo solo los gastos del funeral de mi madre. Cuando regresé a casa para recoger mis cosas, encontré por casualidad una lista de regalos que le había comprado a Marco Aguiñaga: una villa de lujo, bolsos de marcas exclusivas, trajes de gala masculinos de alta costura… También encontré los audios en el grupo con sus amigos: —Isabel, ¿es cierto que César se arrodilló para pedirte dos mil dólares? Isabel se rió con frialdad; su voz sonó despreocupada, casi divertida. —Marco tenía razón: quien se arrodilla por tan poco dinero no es más que un interesado. Apenas llevamos siete años juntos y ya está desesperado por sacarme dinero. Resultó que siete años de "prueba" no valieron más que un comentario venenoso de su vecinito de al lado. No importa. Desde el momento en que mi madre murió, ya lo había decidido: desaparecer de su vida para siempre.
Levántame otra vez y es adiós - Romance novels & stories
Mendoza Yurgen
Mi esposa es piloto. Nos casamos hace tres años, pero desde entonces me ha dejado plantado dieciocho veces cada vez que quedamos para ir a registrar nuestro matrimonio. La primera vez que lo hizo fue cuando su aprendiz hizo su primer vuelo. Yo la esperé todo el día afuera del registro civil. La segunda vez fue cuando, tras recibir una llamada del mismo aprendiz, se dio la vuelta y se fue sin más, dejándome tirado a la orilla de la carretera. Después, cada vez que fijábamos una fecha para registrar nuestro matrimonio, a su aprendiz le pasaba algún tipo de problema, alguna cosa u otra. Al final, decidí dejarla. Pero cuando abordo un vuelo rumbo a Avalonia, ella me persigue hasta allí como si hubiera perdido la cabeza.
Hundida en su amor - Romance novels & stories
Mónica Herrera
Siempre tuve el presentimiento de que Mateo fue obligado a casarse conmigo. Pero cada noche en la intimidad, cuando estábamos juntos, él prefería acariciarme y ayudarme con sus manos antes que realmente hacerme suya. Con el tiempo, mi corazón empezó a enfriarse y, ya cansada de sentirme rechazada, decidí pedir el divorcio. Pero la noche antes de imprimir los papeles, escuché por accidente una conversación en la terraza entre Mateo y sus amigos. —Mira, no es por meterme, —dijo uno de ellos—. pero la deseas como un loco, entonces ¿por qué no la tocas? Tienes a una mujer perfecta a tu lado. —Las mujeres no soportan que las ignoren —agregó otro—. Si sigues reprimiéndote así, algún día se irá con otro hombre, y después te arrepentirás. Mateo guardó silencio un momento antes de responder en voz baja: —Su piel es demasiado delicada… su cintura tan fina y sensible… Si pierdo el control, podría asustarla. Además, es mi mujer, tengo que ser cuidadoso con ella. Si alguna vez necesita buscar consuelo en otro lugar… tampoco pasa nada. Mientras siga queriendo volver a mi lado, yo seguiré cuidándola y consintiéndola. Al escuchar eso, varios amigos soltaron una risa burlona. —Ya deja de hacerte el santo, si lo fueras, entonces deja de buscar esas cosas a escondidas en Google. Esa misma noche, movida por la curiosidad, abrí el historial de su navegador. Había más de cien búsquedas… y todas decían lo mismo: “Finalmente me casé con la chica que he amado en secreto durante años. Tengo un fuerte deseo por ella… ¿cómo puedo hacerla disfrutar sin lastimarla ni dejarle un trauma?”
Cuando Me Fui, Ella Cayó del Trono - Romance novels & stories
Liliana Pérez Quiroz
Después de que la empresa consiguiera el financiamiento, mi esposa, la presidenta Esther Arreola, estaba a punto de hacer pública nuestra relación. Pero Joel Chávez, su excompañero de la universidad, más joven que ella y recién incorporado a la empresa, subió de repente al escenario y, con una sonrisa arrogante, soltó: —Esther, ¿no crees que me estás consintiendo demasiado al hacer público lo nuestro? Esther ni siquiera lo negó. Al contrario, sonrió y de inmediato metió a Joel en uno de los proyectos clave de la empresa para inflarle el currículum. Al instante, todos los empleados presentes rompieron en aplausos y se deshicieron en elogios, como si de verdad fueran la pareja perfecta. Un colega con el que llevaba años trabajando, al ver que yo no decía nada, incluso se inclinó hacia mí y me susurró: —Felipe, ¿no eras buenísimo para quedar bien con todo el mundo? ¿Qué haces ahí parado? Ve y felicítalos. No armé ningún escándalo ni reclamé nada. Simplemente le deslicé a Joel mi credencial de jefe de proyecto y, con una generosidad fingida, dije: —Solo participar en el proyecto es poca cosa para alguien como tú. Mejor quédate con mi puesto de jefe de proyecto. Considéralo mi regalo por haber hecho pública tu relación con Esther.
Pagué Su Culpa y Ella Me Condenó - Romance novels & stories
Yolanda Castañeda Huerta
Cinco años después de mi muerte, mi esposa, la médica Elba Latapí, quiso volver a endilgarme la culpa de un caso de negligencia médica para encubrir a su primer amor. Con un documento falsificado en la mano, se plantó en mi antiguo departamento, pero solo encontró el lugar cubierto de polvo. Entró en pánico y bajó corriendo a preguntarle a Julio Melgar, el dueño de la tienda de abajo, por mi paradero. Pero él le respondió: —¿Antonio Alcayaga? Murió hace cinco años. La familia de la víctima de aquel caso de negligencia médica lo acorraló ahí y le dio más de diez puñaladas. Elba no le creyó. Estaba convencida de que yo había sobornado al dueño del local y de que él estaba mintiendo para cubrirme. Rodó los ojos, curvó los labios con desprecio y resopló: —¿Así que ahora, solo porque lo suspendieron por dos años, me sale con este teatrito? Dile que, si no aparece en tres días, dejaré de pagar el tratamiento contra el cáncer de su hermana. Después de soltar esas palabras, se fue entre maldiciones y azotó la puerta al salir. El dueño la vio alejarse, negó con la cabeza y dejó escapar un suspiro. —¿Qué hermana? Ella ya murió hace muchísimo tiempo… porque no tenían dinero para costear el tratamiento.
Mi ex novia, su esposa, mi amante - Romance novels & stories
Vera Nova
De la nada, mi novia me soltó que se había hecho un retoque íntimo y que también se había tatuado. Con las mejillas ardiendo, me juró que lo había hecho solo para que yo disfrutara más. Al día siguiente, preparé un caldito casero y fui a su oficina para darle una sorpresa, pero el golpe me lo llevé yo: estaba ahí, muy acaramelada en brazos de Lucas, mi mejor amigo. Lucas le recorría la cintura con la mano y decía con voz ronca: —Qué sumisa me saliste. Te pedí el tatuaje y el retoque y fuiste corriendo a hacértelo. Mi tonto amigo cree que fue para él... ¡qué idiota! Si supiera que te vas a casar conmigo, se caería muerto ahí mismo. Su voz se tornó gélida al responder: —Lo nuestro es solo un matrimonio por conveniencia. Te lo advierto: ni se te ocurra que Marcos se entere de esto, ¿me oyes? Lucas soltó una risita cínica mientras recorría su cuerpo con la mano, bajándola lentamente. —Tranquila, preciosa. Mientras me tengas bien contento, no le buscaré broncas a ese pobre diablo. Detrás de la puerta, sentí cómo se me congelaba la sangre. Apreté el celular con rabia, mientras las palabras de mi jefe sobre la opción de un traslado me daban vueltas en la cabeza. Sin dudarlo más, le envié un mensaje: "Jefe, acepto el puesto. Solicito mi traslado a la sede de Marla para dentro de tres días."
Noventa y nueve veces te perdoné - Romance novels & stories
Simp-pático Inocente
¿Cuánto me llegó a amar mi esposa? En aquel entonces, me pidió noventa y nueve veces que nos casáramos. Fue recién a la centésima cuando su insistencia terminó por conmoverme. El día de nuestra boda, le regalé noventa y nueve vales de reconciliación. Prometimos que, mientras le quedara uno solo, yo nunca me iría de su lado. Tras cinco años de casados, ella canjeaba un vale cada vez que salía a ver a su alma gemela. Al usar el número noventa y siete, ella notó de pronto que algo en mí había cambiado. Ya no había lágrimas ni escenas, ya no le suplicaba que se quedara a mi lado. Una vez, mientras ella perdía la cabeza por atender a su joven y mimado secretario, le pregunté en voz baja: —Si te vas con él, ¿puedo cobrar un vale de reconciliación? Se quedó pasmada un segundo y, extrañamente, cedió: —Está bien. Total, apenas habremos usado unos sesenta. Úsalo si quieres. Asentí y la dejé irse. No se imaginaba que era el noventa y siete. Ni que solo nos separaban dos vales del final.
Después de Ocho Años, Me Casé con Otro - Romance novels & stories
Camila Navarro
En la boda de mi mejor amiga, una chica se lanzó a atrapar el ramo… pero se le escapó de las manos y terminó cayendo directo en las mías. Mi mejor amiga, Valentina Rojas, me miró con una sonrisa brillante. —Valeria, parece que tú serás la próxima novia. Los invitados intercambiaron miradas cómplices y giraron hacia mi novio de ocho años, Adrián Montenegro, el presidente del Grupo Montenegro. Pero él, con total calma, tomó el ramo de mis manos y lo pasó sin esfuerzo a la chica que estaba a mi lado… su secretaria, Natalia Cruz. —Ella lo atrapó primero. me acarició el cabello con suavidad, con esa misma voz gentil de siempre. —Pórtate bien… devuélveselo a Natalia por ahora. Ya habrá otra oportunidad. Con el ramo, también se desplazaron todas las miradas… hasta quedarse sobre Natalia. Observé su expresión, entre sorprendida y tímida. Luego apoyé una mano sobre mi vientre y forcé una sonrisa amarga. Adrián no sabía que no habría otra oportunidad. “Nuestra promesa de ocho años ya había llegado a su final… y aun así, nunca dimos el paso hacia el matrimonio”, pensó Valeria con amargura. Yo ya le había prometido a mis padres, parte de la realeza de Alcázar, que la próxima semana me marcharía para regresar y asumir el legado familiar.
Mi exesposo millonario me suplicó volver - Romance novels & stories
Shelley
Durante la noche de mi boda, fui llevada de urgencia al hospital en una ambulancia después de que un condón manipulado me dejara con un dolor insoportable. La cirugía duró más de veinticuatro horas, y la noticia se propagó como pólvora. Mi esposo, Alexander, hizo saber que cualquiera que lograra fotografiarme en mi estado postoperatorio sería recompensado con diez millones de dólares. De la noche a la mañana, pasé de ser la nueva esposa de un multimillonario a convertirme en el hazmerreír de todos los círculos de élite de New Paradise. Al día siguiente, Dahlia, el amor de la infancia de Alexander, apareció en mi puerta. Fue entonces cuando descubrí la verdad: ella había cubierto el condón con un adhesivo de uso industrial como parte de lo que ella llamó un «experimento social». No mostró ni una pizca de remordimiento. Su tono era frívolo y cruel: —Solo fue un experimento. O sea, ¿cómo se suponía que iba a saber que reaccionarías así? Además, ambas sabemos que nunca fuiste lo suficientemente buena para Alexander. Así que deja de fingir. Alexander se quedó a su lado, con la mirada fría y desdeñosa: —Si no fuera por el contrato matrimonial, nadie te habría tocado. Lo sabes, ¿verdad? Lo que él no sabía era que la mujer a la que estaba llamando zorra le había salvado la vida más veces de las que podía contar.
El Último Tulipán - Romance novels & stories
Gatito
Soy Naiara Jiménez. Al tercer día de mi disputa con mi prometido, Esteban Muñoz, él aceptó a propósito la propuesta de su asistente, Luna Castro, de hacer un viaje por carretera. Creía que, como siempre, me pondría celosa y armaría un escándalo. Pero no esperaba que, al regresar un mes después, me encontrara totalmente cambiada. Cuando él ayudó a Luna a quitarme un proyecto, ya no renuncié por enfado. Al contrario, me ocupé de todo con dedicación, e incluso le redacté la propuesta con total solicitud. Cuando él, para que Luna obtuviera el bono anual, arruinó un diseño en el que había trabajado tanto, ya no me esforcé por demostrar nada. Acepté toda la culpa y me dejé amonestar. Incluso cuando quiso ascender a Luna de forma excepcional a gerente general, no me enojé. Hasta cedí voluntariamente todas mis acciones para que Esteban las distribuyera libremente. Luna estaba muy complacida. —¿Ves? Te dije que con Naiara no hay que ser duro. Hay que ignorarla y mantener la distancia con ella. Seguro estos días de ausencia dieron resultado. Tiene miedo de perderte, por eso se porta tan dócil. Esteban se lo creyó totalmente. Alabó la inteligencia de Luna. Luego me buscó a solas para ofrecerme un ascenso y aumento de sueldo, y, como nunca antes, me prometió una boda inolvidable. Pero parecía haber olvidado algo: durante el viaje, ya había firmado mi solicitud de renuncia. Y yo también había roto con él. Desde entonces, todo quedaría cortado. Sin más relación.
Después de fingir mi muerte - Romance novels & stories
Amaro Duero
Después de declararme ciento una veces a mi amor de la infancia, él terminó casándose con la mujer de sus sueños. Con el corazón hecho pedazos, tomé una decisión impulsiva, casarme con su hermano, quien siempre había estado enamorado de mí. Luego de casarnos, él me consintió en todo. Su amor era intenso, abierto, casi desbordante. Todos decían que yo era increíblemente afortunada por haberme casado con un hombre que me amaba tanto. Pero el día en que la mujer de su hermano y yo caímos al agua al mismo tiempo, lo vi con mis propios ojos, él, que ni siquiera sabía nadar, se lanzó sin dudarlo… pero no por mí. Nadó desesperadamente hacia ella, y bajo el agua le dio respiración boca a boca. Mientras yo luchaba por mantenerme a flote, rogando que me mirara aunque fuera una vez, él solo se preocupó por llevarla a la orilla, dejándome a merced del mar. Cuando apenas recobraba la conciencia en el hospital, escuché cómo él y su hermano acabaron a los golpes por quién se quedaría a cuidarla… y entre gritos, él le dijo lleno de dolor: —Me casé con Elena sacrificándome, solo para que no interfiriera en tu felicidad con Victoria. Déjame verla… aunque sea una vez, ¿sí? Y en ese momento fue entonces cuando lo entendí. Nunca nadie me había amado de verdad. Así que tomé una decisión. Contraté un servicio para fingir mi muerte y desaparecer para siempre. Pero cuando la noticia de mi “muerte” llegó a sus oídos, aquel hombre siempre frío y sereno apartó a Victoria, se inclinó y escupió sangre. Y en una sola noche, su cabello se volvió completamente blanco.
Su amor de infancia me humilló - Romance novels & stories
Belen
En la fiesta por los tres meses de nuestra hija, la supuesta "mejor amiga" de mi esposo, Garrett, me humilló públicamente. —Oye, Vivian. Escuché que quedaste un poco floja ahí abajo después de tener a la niña. —Si está tan mal, mejor hazte una cirugía de ajuste cuanto antes… no vaya a arruinarse tu matrimonio. Garrett le lanzó una mirada juguetona y la reprendió: —¡Ya basta, Scarlett! No puedes decir todo lo que se te pasa por la cabeza. Luego se volvió hacia mí con un encogimiento de hombros despreocupado. —Ella es así, como un chico. Crecimos juntos, no lo dice con mala intención. Scarlett sacudió ligeramente su pecho medio descubierto e hizo un puchero. —Ay, vamos, no te lo tomes personal, Vivian. La verdad, hasta me das un poco de envidia. —¿Ves? Mi problema es lo contrario. Soy demasiado estrecha… me duele muchísimo cuando estoy en mi período. Ni idea de quién tendrá la suerte de aguantar eso en el futuro. Luego dirigió la mirada hacia Garrett y le guiñó un ojo con picardía. —Ah, cierto, tú ya lo probaste antes, ¿no? La habitación quedó en un silencio absoluto. Todas las miradas se dirigieron hacia mí, apenas conteniendo la curiosidad. Sonreí, dejé mi copa de vino y miré a Scarlett con una falsa preocupación. —Qué raro. No recuerdo haberla dejado tan estrecha cuando le hice la cirugía.
Me Robaron el Corazón y la Vida - Romance novels & stories
Verónica Melocotón
El corazón compatible que llevaba dos años esperando terminó en manos de Alicia García porque mi esposo, Alejandro Guerra, decidió dárselo. El médico me dijo que apenas me quedaba una semana de vida. Así que tomé una decisión: someterme a criopreservación. Dejé establecido que, cuando muriera, mi cuerpo fuera donado al proyecto de investigación de Alicia. El día que firmé la autorización de donación, mi hijo, Enrique Guerra, se lanzó a mis brazos y dijo: —Por fin tú y Alicia hicieron las paces, mamá. Mis padres me felicitaron por haber entendido al fin que entre hermanas había que quererse y apoyarse. Alejandro, aliviado, dijo que por fin había dejado atrás el rencor y había entrado en razón. Yo apenas sonreí. Sí, esta vez sí había aprendido la lección. Iba a devolverle a Alicia mi lugar como hija de la familia García y darles a todos exactamente lo que querían.
Me fui embarazada de su hijo - Romance novels & stories
Flora Arbol
En la cena por nuestro tercer aniversario con Vincent Hartwell, su secretaria me vació una copa de vino tinto encima… y no fue ningún accidente. Ahí fue cuando exploté. Sin pensarlo, le solté una cachetada frente a todos los invitados. Esa misma noche, el chisme corrió como fuego entre la gente de la alta sociedad. Y cuando mi mamá vio las fotos filtradas de esos dos en la cama… el impacto fue demasiado fuerte. Sufrió un infarto y murió en el acto. Cuando me avisaron, me desplomé en el suelo y lloré hasta que no me quedaron fuerzas. Pero Vincent… ni siquiera apareció. Se quedó todo el tiempo al lado de su secretaria, calmándola, como si la víctima fuera ella. Cuando por fin volvió a casa, pasó a mi lado como si yo no existiera. Ni una mirada. Se aflojó la corbata, tranquilo, como siempre, y soltó: —Ya está solucionado. No quiero que esto vuelva a pasar. Como si nada. —Tengo una reunión esta noche. Arréglate y llega a la villa en media hora. Madison te necesita. Antes de salir, dijo sin siquiera voltearse: —Está sensible por el embarazo. Si le haces algo a mi hijo… no te lo voy a perdonar. Lo escuché todo en silencio. No lloré. No discutí. Pero en cuanto se fue, abrí el cajón y saqué el acuerdo de divorcio que había preparado semanas atrás. Debajo… estaba mi propia prueba de embarazo, marcando positivo. "Vincent… en tres días me voy a ir a buscar a mi padre biológico", pensé. Esta vez no era una amenaza. Me iba de verdad. Y me aseguraría de que mi padre me "agradeciera" adecuadamente por todo lo que me hizo aguantar estos años. Me encargaría de que me pagara cada uno de sus supuestos favores.
Traición a la luz en la cena de Navidad - Romance novels & stories
Burbuja de Yogur
Aquella Navidad, mi esposo estaba lejos, atrapado en un viaje de trabajo que lo mantuvo apartado de mí en una fecha que siempre imaginé distinta. Como si eso pudiera remediarlo, ordenó que me enviaran una cena navideña de un restaurante elegante, directo hasta la puerta de mi casa. Pero al abrirla, algo dentro de mí se quebró. No solo estaba llena de mariscos —justo lo único que no puedo comer—, sino que además incluía un menú infantil. El repartidor, incómodo, bajó la mirada y se disculpó. Me explicó que mi esposo había encargado dos pedidos a direcciones diferentes, y que se había confundido. Dos pedidos. Esa idea se quedó flotando en mi mente, pesada, inquietante… imposible de ignorar. Sin pensarlo demasiado, fui a la dirección que aparecía en el recibo. Y ahí, frente a mí, la verdad tomó forma. En el jardín iluminado de una enorme mansión, lo vi. Mi esposo. Sonriendo como nunca conmigo. Estaba junto a una mujer y un niño, ayudándolos a recoger dulces de un árbol de Navidad decorado con esmero. El pequeño corrió hacia él y se lanzó a sus brazos con una naturalidad que me heló la sangre. —Papá, este año quiero un parque de juegos para mi cumpleaños —dijo, con los ojos brillantes. Él rio suavemente, como si ese momento fuera lo más importante del mundo. —Claro que sí… —respondió, pellizcándole la mejilla—. Y a mamá le regalaré un juego nuevo de joyas. La mujer se recostó contra su hombro, radiante, como si ese lugar siempre le hubiera pertenecido. —Amor, eres increíble con nosotros. Saqué mi teléfono, temblando, y grabé cada segundo de esa escena que ya no podía negar. Después, envié el video a mi abogado. “Necesito el divorcio lo antes posible… para que mi esposo pueda volver con su verdadera familia”.
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