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Romance×
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Romance
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Hombres Lobo
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MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
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caprichoso
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

34
All
Mujer Poderosa
Independiente
Amante
Psicópata
Mafia
Alfa
Hipócrita
Amigos de la Infancia
Rompehogares
Primer Amor
Sin Sentimientos
La más Popular
Amor Incondicional
Compañero
Luna
Mejor Amiga
Escoria
Doctor/a
Vampiro
Calculador/a
Protagonista Animal
Vecindario
Secretario/a
Identidades Múltiples
Profesor
Íncubo
Hombre Bestia
Elfo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Piloto
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

31
All
Arrepentirse
Liarse con alguien
Seducción
18+
Encuentro Amoroso
Infidelidad
Cuenta Regresiva
Venganza
Matrimonio
Karma
Drama Familiar
Despertar
Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Sistema
Acoso
Crimen
Telepatía
Transmisión en Vivo
Matrimonio por Contrato
Viaje en el Tiempo
Amor Forzado
Solidaridad
Aventura
Apocalipsis
Maldición
Mundo del Entretenimiento
Ventaja Especial
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Themes

12
All
Giro Inesperado
Melodramático
Renacido
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Múltiples Perspectivas
Apasionante
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Romance Short Stories & Novels

Discover a collection of enchanting Romance short stories that explore the depths of passion. Perfect for readers seeking one-hour short stories to inspire and ignite their imagination about Romance.
Me dejas una vez, es para siempre - Romance novels & stories
Daisy
Siete años juntos con Carlos, siete años de rumores nunca confirmados.​​ Él me dejaba revisar su celular sin objeciones, reportaba cada viaje de negocios con detalles. Nunca encontré una sola prueba de infidelidad. Hasta el día de nuestra boda. Después de que el presentador narró cómo Carlos voló desde el extranjero mis rosas blancas favoritas, la pantalla gigante que debía mostrar nuestro video de siete años, de repente transmitió el llanto desgarrador de un bebé. ​​En el video, Carlos sostenía a un bebé recién nacido en una sala de hospital. Su secretaria, Serena, recostada en su hombro, usando un anillo de diamantes idéntico al mío.​​ Serena corrió hacia mí con lágrimas que era solo un malentendido, y Carlos, con tono frío: —Es una madre soltera, la ayudé por compasión como su jefe, ¿vas a hacer escándalo por esto? El silencio en el salón fue absoluto, todos esperaban mi explosión. Luego me quité tranquilamente el anillo de compromiso y se lo devolví: —Por supuesto que no. Les deseo felicidad.
La noche en que las dos dimos a luz - Romance novels & stories
Mónica Herrera
Una vez jugué con un universitario. Cuando se enamoró de mí, terminé con él. Años más tarde, cuando se convirtió en alguien exitoso, se casó conmigo delante de todos los que pensaban que yo tenía suerte de tenerlo. Mi familia cayó en desgracia y, a ojos de los demás, me había sacado la lotería. Lo que nunca vieron fue lo que ocurría en privado. Cada noche llegaba a casa con una mujer diferente. Nunca lloré. Nunca armé un escándalo. Eso solo pareció enfurecerlo aún más. Entonces decidió ir más lejos. Dejó embarazada a propósito a Natalie, su primer amor. Como aún conservaba la calma, me acorraló contra la pared y me preguntó: —Stella, ¿acaso me amas? Más tarde, Natalie y yo entramos en trabajo de parto la misma noche. Caí de rodillas y finalmente le confesé que lo amaba. Le rogué que me llevara al hospital. Me abrazó con fuerza, incapaz de ocultar su satisfacción. —Lo sabía —dijo—. Eres una mentirosa. Entonces me apartó bruscamente, tomó a Natalie en brazos y se marchó sin mirar atrás. —Después te llevaré al hospital. El dolor del parto será tu castigo.
Último deseo: Todos juntos - Romance novels & stories
Wild Wheat
El día que mi hermana gemela, Alexia Cavanaugh, y yo cumplimos veintidós años, me desplomo y descubro que tengo cáncer en etapa avanzada. Ignorando el consejo del médico de ser ingresada, salgo del hospital. Todo lo que quiero es pasar un último cumpleaños con mi familia sin una sola preocupación. Pero cuando llego a la fiesta, un mesero me detiene en la puerta y me dice que el lugar ha sido reservado exclusivamente para Alexia. No se permite la entrada a personas ajenas. A través del cristal, observo cómo mi hermano sostiene un pastel y mi padre le coloca un gorro de cumpleaños en la cabeza a Alexia. Incluso mi novio está allí, sonriendo mientras Alexia pide un deseo. Me quedo allí durante media hora, apretando mi teléfono, hasta que mi novio finalmente responde mi llamada. —Estuve en el hospital. Yo... Él me interrumpe. —Ophelia, siempre has estado sana. Hoy es el cumpleaños de Lexi. Deberíamos hablar más tarde. ¿Acaso hoy no es también mi cumpleaños? Mi madre murió al darme a luz. El médico explicó más tarde que yo privé a Alexia de nutrientes antes de nacer, lo que la dejó frágil desde el principio. Y así, sin más, todos decidieron que yo siempre debía hacerme a un lado por mi gemela, que nació cinco minutos antes que yo. Hago una bola con el informe de mi diagnóstico de cáncer y lo arrojo a la basura. He terminado de dejar que su favoritismo me lastime. Nunca he recibido su amor de todos modos, así que elijo irme para siempre.
Reconoció la mano de otra mujer, no la mía - Romance novels & stories
Brisa de Arce
Durante la actividad de integración de la empresa, jugamos a adivinar quién era quién con los ojos vendados. Las reglas eran muy sencillas: una persona se cubría los ojos y los demás hacían fila. Luego, uno por uno, se acercaban para que les tocara la mano e intentara adivinar quién era cada uno. Mi esposo, Sebastián, fue el primero en participar. Le vendaron los ojos y sus compañeros fueron pasando uno tras otro frente a él. Le sostuvo la mano al primero durante un par de segundos y negó con la cabeza. Con el segundo, frunció el ceño y volvió a negar. Pero apenas rozó los dedos del tercero, se rio. —Mi amor. Todos empezaron a bromear con ellos. Pero yo estaba al final de la fila. Ni siquiera me había tocado pasar frente a él. Sebastián se quitó la venda, visiblemente emocionado. La mano que sostenía era la de Valeria, la nueva empleada del departamento administrativo. Cuando sus miradas se cruzaron, la expresión de Sebastián cambió de inmediato. —No... me equivoqué. Pero todos habían visto que tardó en soltarle la mano. Valeria bajó la mirada, con las orejas rojas. Antes de apartarse, le apretó la mano una vez más, casi por reflejo. Di un paso al frente desde el final de la fila, con una sonrisa tranquila. —No pasa nada. Es solo un juego. Esa noche, al llegar a casa, revisé el historial de compras de Sebastián. Crema para manos... dos unidades. Una había llegado a casa y la otra, a la oficina. Me quedé mirando la pantalla unos segundos. Ahora entendía por qué mi mano le había resultado tan extraña. Hacía mucho tiempo que la mano que sostenía todos los días era la de otra mujer.
Noventa y Nueve Brazaletes de Esmeralda y un Divorcio - Romance novels & stories
Victoria Guerra
Cada vez que mi esposo me era infiel, me regalaba un brazalete de esmeralda. En cuatro años de matrimonio, reuní noventa y nueve brazalete. Lo perdoné tantas veces. Esta vez se fue de viaje tres días. Al volver, me trajo una con esmeraldas AAAA, valuado en millones. Entonces lo supe: era hora de pedir el divorcio.
la Nochebuena, la Amante Mala - Romance novels & stories
Adriana
En la Nochebuena, mientras soltaban globos al cielo, la amante de Francisco Barrera encendió a propósito un fuego artificial que me dejó con quemaduras graves. Mi espalda, de la que me habían arrancado piel para injertársela a Laura Tamez, ahora estaba ahora aún más desgarrada y sangrante; aun así, me negué con firmeza a pedirle ayuda a Francisco. En cambio, protegí con mi cuerpo al nieto mayor de los Muñiz, apenas recién recuperado por la familia, y me lancé a una desesperada maniobra de rescate. En mi vida pasada, fue Francisco quien me dio una patada en la espalda para que no estorbara el paso de su amante al hospital. —Angela Vargas, ¿te divierte usar al niño como pretexto? Aunque estés embarazada, tú y tu hijo no son más que un banco de órganos para Laura. Yo misma te malacostumbré… por eso te atreves incluso a matar y a incendiar. Fui borrada de todos los hospitales, arrojada a las listas negras. Al final, morí con mi hijo en el vientre, cargando un odio que me atravesó hasta la tumba. Cuando volví a abrir los ojos, vi a Laura encendiendo a escondidas un fuego artificial, apuntando hacia el cielo nocturno. Su sonrisa venenosa me taladró los oídos: —Llévate a tu bastardo directo al infierno.
Le Dieron Mi Habitación A Su Hija Elegida. - Romance novels & stories
Heliotropo
El día que nos mudamos a nuestra nueva casa y mi hermana adoptiva se quedó con mi habitación, decidí marcharme. Aquella mañana, mamá compartió el plano de la casa en nuestro chat familiar. Había tres dormitorios: uno para mis padres, otro para mi hermano mayor y el más amplio y luminoso llevaba la etiqueta «Cuarto de Sophie». Mi nombre no aparecía por ningún lado. Diez años antes, el padre de Sophie se había ahogado mientras intentaba salvar a mi hermano. Desde entonces, mi familia consideraba cada sacrificio como una deuda que yo estaba obligada a saldar con ella. Cuando pregunté dónde se suponía que dormiría, mi madre apenas dudó: —Pronto te irás a hacer un posgrado. Darte una habitación sería un desperdicio. De inmediato, volvió a centrar toda su atención en Sophie, ayudándola a elegir unas cortinas de color rosa. Mi hermano cargaba sus muebles nuevos, mientras mi novio, con quien llevaba tres años, armaba una estantería para sus libros. Me senté sobre una caja de mudanza y, finalmente, lo comprendí: no se habían olvidado de mí. Habían decidido que Sophie merecía mi habitación, mi familia e incluso al hombre que debía amarme. Como para ellos ya no había lugar para mí en aquella familia, opté por darles exactamente lo que querían. Abrí el contrato de investigación confidencial en mi teléfono y lo firmé. Diez años. Ni una sola visita a casa. Dentro de diez días, desaparecería de sus vidas para siempre.
Renací y Destruí al que Fue mi Todo - Romance novels & stories
Amanda
Un par de días antes del Año Nuevo, Diego —mi novio— decidió irse a la playa con su asistente. Yo no dije nada. No lloré, no grité, no hice escándalo. Incluso lo ayudé a empacar, con todo el cariño del mundo. ¿Y él qué hizo? Se burló. Me dijo que, ahora que estaba embarazada, por fin había aprendido a comportarme. Apenas se fue, me fui directo a abortar. En mi vida pasada, había intentado retenerlo con ese bebé. Y lo había logrado: él no se había marchado. Al final, su asistente había ido sola a la playa, y ahí la habían matado de una forma brutal. Diego siempre fingía que nada le afectaba. Siempre con esa cara tranquila, como si todo le diera igual. Pero, cuando estaba a punto de dar a luz, fue él quien me abrió el vientre con sus propias manos. Apretó con fuerza… hasta que asesinó a mi hijo. Y fue en ese momento cuando lo entendí todo: siempre me había despreciado, y desde la muerte de aquella mujer… me odiaba sin medida. Por eso, ahora, que había vuelto a nacer, pensaba dejarlo sin nada.
Fugitiva con el hijo del magnate - Romance novels & stories
Noorie
Llevaba cinco años casada con Ethan Morgan, el magnate más famoso de todo el continente. En el mundo de los negocios, todos daban por hecho que me amaba más que a cualquier cosa. Incluso llegó a registrar una isla privada a mi nombre; un gesto de amor y ternura inimaginable para cualquiera. Sin embargo, un simple mensaje lo destruyó todo... Era su secretaria, Maya. Escribió a mi cuenta oficial, una identidad que nadie conocía, ni siquiera Ethan. Maya: ¡Detalles de salir con un billonario, ya sabes! Dice que su esposa no satisface sus necesidades reales. Solo yo logro excitarlo. Si no fuera porque necesita que ella le dé un heredero, ya estaría fuera de su vida. La foto que acompañaba el texto me destrozó el corazón: se estaban revolcando en la misma isla que él me había dedicado. En ese momento, supe lo que debía hacer. Fue suficiente con hacer una llamada.
Mi Matrimonio, Su Lamento. - Romance novels & stories
María
Empecé a llamar a mi hermano "señor Quinn" y a mi amigo de la infancia "señor Webb". Ambos fruncieron el ceño con desconcierto y me preguntaron por qué estaba siendo tan formal con ellos. Yo simplemente respondí con una sonrisa apenas perceptible. —Porque creo que preferirían que los relacionaran con Vanessa Quinn. Me reprendieron, acusándome de ser caprichosa: —Vanessa está a punto de casarse con un hombre en coma por tu culpa, y su vida entera se arruinará. La única razón por la que la tratamos tan bien es porque estás en deuda con ella. Sin embargo, lo que ellos no saben es que, esta vez, la persona que se casará con el hombre en coma no es Vanessa. Soy yo: Willow Quinn.
Despedida de Siete Días - Romance novels & stories
Rey
Mis padres adoptaron a un huérfano. Yo le tomé mucho cariño y lo quería como a un hijo propio. Hasta que me di cuenta de que se parecía cada vez más a mi esposo, Javier Mendoza, y que a mi hermana menor llamaba "mamá" a escondidas. Resultó que mi esposo que tanto amaba me había sido infiel desde hacía tiempo. Él y mi hermana habían formado una feliz familia en secreto. Hasta contaban con la bendición de mis padres. Cuando todo se supo, mi hermana me rogó que los dejara ser felices, y mis padres me ordenaron que les cediera el lugar. El niño que había criado con todo el amor me gritó que ojalá muriera de la peor manera. Pero lo que nadie esperaba era que Javier se negara al divorcio. Lloraba suplicándome perdón, diciendo que me amaba profundamente y que lo del niño había sido solo un error. Fingí creer en su pasión y le dije: —Siete días. Te doy siete días. Si logras demostrarme tu sinceridad, te perdonaré. Él, eufórico, cumplió mi cada deseo y me trató como a un tesoro. Hasta donó todos sus ahorros a mi nombre y obligó a mi hermana a arrodillarse en la nieve para pedirme perdón. Todos pensaron que al final lo perdonaría, hasta el día en que la policía vino a pedir la identificación de un cadáver. Ese día él enloqueció por completo. Lo que Javier nunca supo es que en realidad yo llevaba siete días muerta. La Muerte me había permitido regresar por siete días para darle mi propia despedida.
El imperio que elegí por encima del amor - Romance novels & stories
Jasmine Flower
Cuando abrí los ojos, mi hermana, Serena Shaw, estaba arrodillada frente a mí, llorando con un cuchillo de frutas presionado contra su muñeca. —Nora, te juro que no fue intencional. Había bebido demasiado. Ni siquiera sé cómo Lucas y yo... Casi me reí. Porque ya había visto esa escena antes. En mi vida pasada, Serena lloró como una víctima después de acostarse con mi prometido, Lucas Arden. Todos la consolaron. Lucas se casó con ella para salvar su reputación. Y a mí me obligaron a casarme con Graham West, el prometido que Serena había abandonado. Antes de la boda, Lucas me mostró mi nombre tatuado en su muñeca y me prometió que solo me amaría a mí. Y yo le creí. Desperdicié cinco años al lado de un esposo que amaba a mi hermana, esperando a un hombre que ya se había casado con ella. Luego Serena murió. Pensé que Lucas por fin volvería conmigo. Pero, en lugar de eso, lo encontré en la funeraria, abrazando su fotografía como si hubiera perdido al amor de su vida. —Ella era mi esposa —me dijo—. Déjalo ir, Nora. En mi fiesta de cumpleaños, Lucas y Graham se pelearon por Serena en la azotea. Uno se había casado con ella. El otro nunca había dejado de amarla. Mientras luchaban por ella, alguien me empujó hacia el tráfico y morí bajo las luces de los autos. Cuando volví a abrir los ojos, regresé al principio. Esta vez, pensé que yo era la única que recordaba todo. Estaba equivocada. Lucas recordaba. Graham recordaba. Y aun con una segunda oportunidad, ambos seguían eligiendo a Serena. Pero esta vez no permitiría que me cambiaran, me eligieran o me desecharan. Esta vez, iba a construir algo que ninguno de ellos pudiera arrebatarme.
Adiós sin Fecha de Regreso - Romance novels & stories
Dulce Gelatina
El día de mi boda, mi prometido y mi hermana Lana tuvieron relaciones en el cuarto de descanso, en donde los atraparon en el acto. Me volví el hazmerreír de todos. Fue mi amigo de la infancia Ramón quien públicamente me pidió matrimonio frente a todos, protegiéndome ostentosamente. Después del matrimonio, me obedecía en todo. Lástima que siempre tuvimos problemas en la intimidad. Hasta que este año, después de la fertilización in vitro, me embaracé. Después de eso me cuidaba aún más. Pensé que él era mi destino. Hasta ese día, que escuché su conversación con un amigo. —Ramón, eres demasiado cruel, Norma te trata tan bien, ¿cómo puedes porque Lana tiene miedo del dolor y no se atreve a parir, cambiar los óvulos para que Norma sea madre sustituta? Además, el bebé va a nacer en dos meses, ¿qué planeas hacer entonces? Ramón se quedó callado un momento, y suspiró. —Cuando nazca el bebé, se lo voy a dar a Lana, para cumplir uno de sus deseos. En cuanto a Norma, le voy a decir que el bebé murió. El resto de mi vida, la acompañaré. Así que era eso. Lo que yo creía que era cariño tierno, era para complacerla a ella. Me di la vuelta y programé un aborto. No quería a ese bebé sucio, y mucho menos ese matrimonio falso.
Mi Amor Se Congeló Con Tu Desdén - Romance novels & stories
Mónica Herrera
Tony por fin se dio cuenta de que yo había dejado de contarle todo. Cuando la empresa me envió a un viaje de trabajo, firmé los documentos enseguida, sin consultarlo. Cuando mi mejor amiga invitó a varias parejas a su boda, fui sola y le di un lindo regalo. Incluso al enfermarme y necesitar una cirugía, programé la intervención sin su consentimiento. Como médico, Tony se puso serio al enterarse de la cirugía. —¿Por qué no me dijiste que estabas enferma? Dame tu expediente médico. Yo me encargo de todo. Sin pensarlo, respondí: —No hace falta. Puedo arreglármelas sola. No quiero molestarte. Gracias. Apenas terminé de hablar, los dos nos quedamos en silencio. Hacía menos de un mes, dependía de él para todo. En esa época, ni siquiera podía elegir qué ponerme para una reunión o decidir qué almorzar sin mandarle un mensaje primero.
Promesa de un siglo - Romance novels & stories
Luisa
El día de la boda, la amiguita de la infancia de mi prometido apareció en el lugar con un vestido de novia idéntico al mío, hecho a la medida. Mientras los veía recibir a los invitados juntos, sonreí y comenté lo perfectos que se veían, como si el destino los hubiera unido. Ella, roja de vergüenza y furia, se marchó del evento. Él, frente a todos los presentes, me acusó de ser una mujer celosa y dramática. Cuando terminó el banquete, se fue con ella al destino que habíamos reservado para nuestra luna de miel. Yo no lloré ni hice un escándalo. Simplemente, llamé a mi abogada de inmediato.
Mi Muerte los Destruyó: Mi Prometido y Mi Amigo - Romance novels & stories
Luma Manal
Tres días después de mi muerte, mi prometido Alberto recibió una llamada identificando mi cadáver. Con impaciencia, dijo,-No me importa su muerte. Avísenme cuando la entierren. La policía, impotente, llamó al segundo contacto de emergencia: mi amigo de la infancia, Luis. Él se burló con indiferencia,-¿De verdad muerta? Pero no me toca recoger el cuerpo. Entonces quémenlo. Hagan lo que quieran con las cenizas. Hasta que publicaron el acta de defunción en línea. Solo una noche, el pelo de mi prometido y mi amigo se volvió gris.
El amor que quedó atrás - Romance novels & stories
Camote Loco
En el hospital se armó un escándalo. Un familiar de un paciente agitaba un cuchillo como un loco y, por instinto, empujé a Bruno para apartarlo. Pero él, de un tirón, me agarró la mano y me puso enfrente... para proteger a su querida Celia. Así, la cuchillada fue directo a mi vientre. Y con eso, me arrancó a mi bebé, que apenas empezaba a vivir. Mis compañeros del hospital, con lágrimas en los ojos, intentaban llevarme de urgencia a la UCI, pero Bruno me jaló de la camilla con brusquedad. Con la voz dura y cortante, soltó: —¡Primero salven a Celia! Si a ella le pasa algo, los echo a todos. Los médicos se quedaron helados, llenos de indignación. —¡Estás loco, Bruno! —le gritó uno—. Celia solo tiene un rasguño, ¡tu esposa está mucho peor! Yo, con las manos apretando mi abdomen empapado en sangre, asentí lentamente. —Déjenlo así... Bruno... con esto que te devuelvo hoy, ya no te debo nada.
Condenado a soltarte - Romance novels & stories
Hazel Laguna
La tinta de nuestra acta de matrimonio apenas se había secado, y el viaje de regreso a casa ya estaba sumido en un silencio sepulcral. De pronto, Ian Colson soltó el veneno sin anestesia: —Te engañé. Me señaló con una sonrisa cruel, apuntando directamente al asiento del copiloto donde yo estaba sentada. —Ayer mismo ella estuvo aquí, besándome. Llevaba ropa tan provocativa que no pude resistirme. Al final, terminé acostándome con ella en este mismo lugar. Era la segunda vez que me destruían la vida. Me quedé completamente paralizada, sintiendo cómo el aire se escapaba de mis pulmones. El dolor me desgarró con tanta fuerza que ni siquiera fui capaz de emitir un gemido. Pero Ian continuó, saboreando el recuerdo de su aventura con una nostalgia enfermiza. —Entonces entendí perfectamente por qué Jake lo había hecho. Jessica era muchísimo más fascinante y más mujer que tú. Jake Quill era mi exesposo. Y Jessica Hore, la mujer que alguna vez había sido mi mejor amiga. Cinco años atrás, los había descubierto juntos en la cama. Cuando estuve al borde del abismo, Ian apareció como mi salvador. Pero aquel día, él también me había apuñalado por la espalda... y con la misma mujer.
No Quedan Más Perdones - Romance novels & stories
Mónica Herrera
Cada vez que mi esposo, Dave Tarrett, se quedaba a dormir en casa de su exnovia, Maggie Gorringe, me regalaba un edificio más. A los dos años de casados, ya tenía 285 propiedades comerciales distribuidas por todo el país. Y eso significaba que Dave me había traicionado 285 veces. Después de recibir la escritura de la propiedad número 286, Maggie me envió otro de sus videos burlones. —¿Y qué importa que Dave te dé dinero? Soy yo quien tiene su corazón y su cuerpo. Tal vez seas una supermodelo famosa en todo el mundo, pero ni siquiera puedes hacer que tu propio esposocomparta la cama contigo. No valía la pena discutir. En vez de eso, le envié el nuevo conjunto de Victoria's Secret de mi desfile más reciente. Cuando Dave se enteró de mi "generosidad", decidió compensarme llevándome a una reunión de la alta sociedad. Durante uno de los juegos de la fiesta, Maggie perdió tres veces seguidas y recibió el reto de lamer crema batida del muslo de un playboy. Maggie tomó una botella de vino, la rompió de un golpe y presionó el vidrio afilado contra su cuello. —¡Dave, no permitiré que me humillen así! Dave, que siempre aparentaba ser frío e indiferente, se puso nervioso de inmediato. Después me miró a mí. Como siempre. —Es solo crema batida —dijo en voz baja—. Hazlo por ella. Te prometo que esta noche me iré a casa contigo. Todos esperaban que armara un escándalo. Pero permanecí serena y acepté sin protestar. Él no sabía que esta era la vez número 287 que me rompía el corazón. Y yo ya estaba cansada de ser su obediente mascota. Cuando terminara de pagar la deuda que tenía con él por haberme salvado la vida, nuestro matrimonio terminaría para siempre.
Un juego reveló la traición de mi esposo - Romance novels & stories
Xavier Alegría
En nuestro segundo aniversario, Sebastián Duarte invitó a varios amigos de su tierra a casa para una cena. Después de unas copas, durante un juego, mi mejor amiga, Camila Ferrer, fue la primera en hablar. Lo hizo en guaraní. —Yo sí... pasé toda una noche con uno de los hombres que están aquí, en la cama de su propia novia. Todos alrededor de la mesa estallaron en carcajadas. Sebastián sostuvo su copa con calma y, también en guaraní, respondió con una sonrisa: —Pues yo también... a espaldas de mi novia, me acabé dos cajas de condones con su mejor amiga. Las risas aumentaron todavía más. Camila le dio una patada. —¡Habla más bajo! ¡La tienes sentada justo al lado! Sebastián se volvió hacia mí sonriendo. —Ella es de Santa Lucía. No entiende guaraní. Luego me pellizcó la mejilla con cariño. —¿De qué están hablando? —pregunté en voz baja. —Camila dijo que ya tiene novio y todos se están burlando de ella por eso. Como si nada hubiera pasado, puso un trozo de carne en mi plato. A través de la copa de vino y las luces borrosas, los vi juntos, como si una niebla invisible intentara ocultar la realidad que no quería aceptar. Siempre había creído que Sebastián me conocía bien, pero él nunca imaginó que yo había nacido en Puerto Esmeralda, donde también se hablaba guaraní.
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