Seductora
—Le coqueteo con los movimientos de mi boca.
—Claro es lo menos que puedo hacer después de todo, mucho gusto, mi nombre es Jerónimo, entonces vamos Sara cambiate te espero en el auto.
Nos dirigimos hasta un sitio muy sofisticado, se nota que a este sitio solo vienen personas con dinero, llegamos y buscamos una mesa para dos, Jerónimo me mueve la silla para que me siente que caballero, aunque no sea muy atractivo el dinero lo hace ver muy bien, nos sirven un postre y tomó una parte pequeña de mi postre, la llevo hacia mi boca de una manera muy sensual, él me observa y sonríe.