¿Estéril? Tuve hijos con el magnate
Después de tres años intentando quedar embarazada, Elisa Montiel por fin lo logró. Pero entonces descubrió que, legalmente, ni siquiera estaba casada con Nicolás Rojas.
Quiso enfrentarlo y exigirle una explicación, pero lo encontró acompañando a otra mujer a su control prenatal. Para que ese bebé no naciera fuera del matrimonio, Nicolás se había casado con ella.
Elisa soportó todo y movió cada pieza con paciencia hasta conseguir separarse de él.
Pero Nicolás, obsesionado con retenerla, se negó a dejarla ir.
Cuando la abandonó por el hijo de otra mujer y provocó que ella perdiera a su bebé, cualquier posibilidad entre los dos quedó destruida.
La siguiente vez que se encontraron, Elisa ya era la esposa de Bruno Salazar, el hombre más rico de Ciudad Real. Vestía alta costura y lucía joyas de las marcas más exclusivas.
Todos admiraban el amor que compartían ella y Bruno.
Nicolás, siempre tan distante y orgulloso, terminó con los ojos enrojecidos y le rogó que regresara a su lado.
Elisa soltó una sonrisa fría y lo miró con absoluto desprecio.
—El amor que llega demasiado tarde ya no me sirve de nada.