Destino Impuesto
Nunca te lo dije y te pido perdón por eso —su confesión estuvo cargada de arrepentimiento y anhelo, como si estuviera tratando de reparar algo que se había roto hace mucho tiempo
—Sí, es una lástima que no me lo hubieras dicho en ese momento, me hubiera venido muy bien, pues estaba aterrada y eso capaz me calmaba aunque fuera un poco—murmuró con un dejo de resignación, mientras no apartaba su mirada de la de su esposo —Pero ya pasó y lo que no fue, no fue —su respuesta estaba cargada de significado, por supuesto no la que esperaba Sebastián, reflejando la distancia emocional que los separaba a pesar del momento íntimo que estaban compartiendo.