El Millonario y la Usurpadora
Susurros en la Tormenta
El pasillo del hospital, con su luz fría y estéril, parecía alargarse infinitamente mientras Bianca Lancaster corría, las lágrimas quemándole las mejillas. El eco de la bofetada de su padre y las palabras de su madre, defendiendo a Willow, resonaban en su mente como un tambor implacable. No podía aceptar que Judith, la mujer que la había criado con tanto amor, permitiera que Willow Maddox, una extraña con un pasado dudoso, se integrara en su familia como si nada. Su mundo, cuidadosamente construido sobre los cimientos de Lancaster Holdings, se desmoronaba, y ella no sabía cómo detenerlo.