La novia elegida
—No me vas a comprar con ello… Yo no fui tu primera opción, Ima lo fue, de lo contrario, no le hubieses dicho que te acompañase primero…
—Tienes razón, no era mi opción lógica —apuntó sin más—. Sabía bien que no estabas hecha para esta vida, pero luego de entender que tú no me querías quitar ni mi puesto, ni mi poder, y mucho menos mi lugar y dinero, así como convertirme en el hazmerreír del mundo… Resultaste ser la opción más sensata: eres recatada, nadie te conoce y no eres ambiciosa. No podría pedir más.