Venganza con el Perro
Fosfatoseñor lópez, déjame irbrillando a través del apocalipsis con mi perrono soy tu esposaesposo, me has abandonado. bien, me concentraré en criar a mi hijo
¿Por qué no puede ser más comprensiva?
—¿¡Comprensiva!? ¡Soy tu madre! ¡Mírame! ¡Mira mi cara! ¡Quedé así, y tú me pides que sea comprensiva!
Carmen, como enloquecida, tomó el rostro de León, obligándolo a ver su cuerpo lleno de heridas.
La piel de su cara apenas comenzaba a cicatrizar, con parches de carne viva rojiza y costras de sangre oscuras. A primera vista, era realmente aterrador.